 |
El riesgo. Cada vez que aumenta el cauce del
río Grande, los vecinos temen tragedias.
Foto EDH / Yanci Pérez |
Yanci Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Jorge Alberto Flores tiene más de 15 años de vivir en
la Colonia Jardines del Río, de la cabecera departamental y ha
sido testigo de la fuerza de la naturaleza.
Flores recuerda los estragos que causó el huracán Mitch
hace seis años en la colonia, y cómo evacuaron a altas horas
de la noche a varias familias en peligro.
La colonia donde reside es inundada por el río Grande de San Miguel,
ya que unas 300 casas fueron construidas en las inmediaciones de su cauce.
Flores cuenta que a pesar de las múltiples peticiones de los vecinos
para que el Comité de Emergencia Departamental (Coed) haga algo,
no han recibido respuesta.
Gilberto Martínez, miembro del Coed, ha llegado a la colonia a
decirle a los moradores que que están afinando planes de
emergencia, pero eso no satisface las expectativas de las familias.
Estamos cansados de esperar y las autoridades no hacen nada. Aquí
estamos preocupados por el invierno, ya que tendremos nuevas inundaciones
con un invierno copioso, asegura Claudia Díaz, residente
del lugar.
La preocupación en muchos casos da paso a indignación. A
ellos les parece increíble lo que califican como apatía
de las autoridades, desde el momento que autorizaron construcción
en ese sitio. Más ahora que el riesgo de que haya muertes, aumenta.
Atención sólo si ocurren desgracias
La acumulación de basura, la posibilidad de que colapse una tubería
de aguas lluvias y negras y la amenaza de un invierno copioso, hacen que
los habitantes de las áreas de mayor riesgo estén preocupados.
Esto les une para ayudarse unos a otros en la búsqueda de soluciones
para las que no logran apoyo.
 |
| Amenaza. Los desagües crecen durante el
invierno Foto EDH / Yanci Pérez |
En las orillas de la colonia, se encuentra una área que debería
ser zona verde, pero se ha convertido en un predio baldío lleno
de basura y objetos inservibles. Está al lado de la quebrada del
río Grande.
Sobre este punto, Martínez dijo que no puede hacer mucho, ya que
el terreno es una propiedad privada, y mientras no pase a manos de la
alcaldía, el Coed no puede meter mano.
El Coed solamente hizo limpieza de tragantes para que el agua corra normalmente.
Martínez asegura que no es obligación de esta entidad ayudar
en la limpieza de la zona, solamente en caso que el río se desborde.
El funcionario dijo que el año pasado se reunió con las
familias afectadas para organizarlas y que estén preparadas en
caso de emergencia.