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| Dificultad. Muchos vecinos temen visitar el parque
de Santiago de María por la presencia de embriagados.
Foto EDH / Henry Santos |
Henry Santos
El Diario de Hoy
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Quien no tenga en orden sus registros e impuestos y no cumpla las leyes
sobre el tema, no podrá vender bebidas embriagantes en este municipio.
Ese es el principio de una serie d ordenanzas reguladoras que la municipalidad
pretende hacer entrar en vigencia este mes.
El alcalde Roberto Edmundo González tiene previsto publicar una
ordenanza municipal, prohibiendo la venta de bebidas alcohólicas
en cualquier expendio, aduciendo que la mayoría de establecimientos
que se dedican a ello se encuentran en sitios prohibidos cercanos a escuelas,
parques e iglesias.
La ordenanza también contemplará multas a las personas que
lancen basura en las calles y sitios públicos.
Diferentes
Las reacciones al anuncio de las disposiciones han sido opuestas y radicales.
Andrea Gutiérrez, residente en el centro de la ciudad, felicitó
al concejo por tomar la iniciativa de solucionar ese problema. Transito
por el parque todos los días y algunas veces los borrachos me han
tratado de tocar, y aparte de eso uno tiene que escucharles todas las
patanadas que dicen, sostiene la mujer.
Los dueños de cantinas, supermercados y otros negocios no están
conformes del todo. Ellos, como otros empresarios, piensan que no es justo
que después de tantos años de vender las bebidas, esto sea
vedado por una ordenanza municipal.
El alcalde debe reflexionar y buscar otras formas de controlar el
consumo de licor, dijo el dueño de una cantina.
Ana Lorena González, dueña de un chalet ubicado en el parque,
se mostró resignada.
La ley es la ley. Tengo diez años de vender cervezas en este
lugar, pero no podemos hacer nada ante la decisión del alcalde,
lo que tengo que hacer es moverme a otro lugar, dijo la mujer.
También abogó porque las autoridades edilicias apoyen a
los afectados para que cambien la venta de licor por otra actividad.
Entre los ciudadanos también hay distintas opiniones. Unos consideran
justa la disposición, otros, que es exagerada. Se debe regular
pero no se puede prohibir, las consecuencias de hacerlo un negocio clandestino
serán peores, piensa una ama de casa.
No quieren ebrios en el parque
El alcalde justifica la medida, al decir que la venta del alcohol en
la ciudad se está saliendo de control, no por la cantidad de cantinas,
sino por la de personas que ingieren ese tipo de bebidas a tal grado que
muchos habitantes han sido víctimas de abusos físicos y
verbales por parte de los borrachos .No es justo que Santiago de
María tenga una reputación tan mala porque el parque permanece
lleno de bolos, dijo González.
Él considera que tendrán que ser clausuradas todas las ventas
de licor, por violar una u otra regulación.
El veto incluye a los supermercados que vendan el producto. Les darán
un mes para que liquiden sus existencias.