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Familias en peligro en Jardines del Río

San Miguel. Los afectados han perdido la esperanza de que las autoridades les pongan atención. Sólo tienen promesas

Publicada 1 de junio 2004, El Diario de Hoy

El riesgo. cada vez que aumenta el cauce del río Grande, los vecinos temen tragedias. Foto EDH / Yanci Pérez

Yanci Pérez
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Jorge Alberto Flores tiene más de 15 años de vivir en la Colonia Jardines del Río y ha sido testigo, junto a unas 300 familias más, de la fuerza de la naturaleza.

Flores recuerda los estragos que causó el huracán Mitch hace seis años en la colonia, y cómo evacuaron a altas horas de la noche a varias familias en peligro.

La colonia donde reside es inundada por el río Grande de San Miguel, ya que unas 300 casas fueron construidas en las inmediaciones de su cauce.

Flores cuenta que a pesar de las múltiples peticiones de los vecinos para que el Comité de Emergencia Departamental (Coed) haga algo, no han recibido respuesta.

Gilberto Martínez, miembro del Coed, ha llegado a la colonia a decirle a los moradores que que “están afinando planes de emergencia”, pero eso no satisface las expectativas de las familias.

Amenaza. Los desagües crecen durante el invierno. Foto EDH / Yanci Pérez

“Estamos cansados de esperar y las autoridades no hacen nada. Aquí estamos preocupados por el invierno, ya que tendremos nuevas inundaciones con un invierno copioso”, asegura Claudia Díaz, residente del lugar.

La preocupación en muchos casos da paso a indignación. A ellos les parece increíble lo que califican como apatía de las autoridades, desde el momento que autorizaron construcción en ese sitio. Más ahora que el riesgo de que haya muertes, aumenta.

Atención sólo si ocurren desgracias

La acumulación de basura, la posibilidad de que colapse una tubería de aguas lluvias y negras y la amenaza de un invierno copioso, hacen que los habitantes de las áreas de mayor riesgo estén preocupados.

Esto les une para ayudarse unos a otros en la búsqueda de soluciones para las que no logran apoyo.

En las orillas de la colonia, se encuentra una área que debería ser zona verde, pero se ha convertido en un predio baldío lleno de basura y objetos inservibles.

Está al lado de la quebrada del río Grande.

Sobre este punto, Martínez dijo que no puede hacer mucho, ya que el terreno es una propiedad privada, y mientras no pase a manos de la alcaldía, el Coed no puede meter mano.

El Coed solamente hizo limpieza de tragantes para que el agua corra normalmente. Martínez asegura que no es obligación de esta entidad ayudar en la limpieza de la zona, solamente en caso que el río se desborde.

El funcionario dijo que el año pasado se reunió con las familias afectadas para organizarlas y que estén preparadas en caso de emergencia.


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