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A merced de la naturaleza

Unas 450 familias viven en situación de riesgo en siete comunidad del segundo municipio más grande del país. Las primeras lluvias llegaron y no hay un plan de emergencia.

Publicada 31 de mayo 2004, El Diario de Hoy

Limpieza - Los vecinos mitigan el riesgo con sus medios. Foto EDH

Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Con la llegada de las primeras lluvias, unas 450 familias residentes en el municipio revivieron el temor de perder sus viviendas ubicadas en sectores declarados por los cuerpos de socorro como “zonas de alto riesgo”.

Según datos de la alcaldía, se tienen registrados como sectores vulnerables un total de 77 colonias y comunidades.

De éstas, las que corren mayor peligro de inundaciones son las comunidades El Cacao 1 y 2, Meléndez Massini, Vista al Bulevar, 3 de Enero, Altamira, El Arenal y el final de la 22 de Abril.

A pesar de conocer la grave situación en las que se encuentran estas personas, las autoridades locales y de socorro todavía no disponen de un plan de emergencia para garantizar una mínima seguridad en el caso de un desastre.

“Nosotros no tenemos donde ir, ni ayuda de nadie, cuando la correntada pasa se lava todo. Cada vez que llega el invierno aquí sufrimos”, dijo Agustín Robles, de 70 años y residente de la Comunidad 3 de Enero.

Con las lluvias, varios metros cúbicos de tierra cayeron al río Sumpa, por la erosión del terreno y la falta de medidas de mitigación.

Ricardo González, encargado de operaciones del Comité de Emergencia Nacional (Coen), manifiesta que la situación es bastante difícil para las familias que ahí residen, sobre todo si el invierno llegara a ser copioso.

Reinaldo Martínez, socorrista de Cruz Azul Salvadoreña, afirmó que, a pesar de haberse reunido en varias oportunidades con miembros de la unidad de promoción social de la comuna, representantes de las comunidades y miembros del COEN aún no han llegado a un acuerdo que permita la elaboración y la ejecución de dicho plan.

“Nosotros como institución no contamos con la capacidad de solventar los problemas. En caso de que la situación entre en crisis y que haya que evacuar a estas familias, no tenemos los recursos necesarios para hacerlo”, dijo el socorrista.

Temor - Las lluvias mantienen en zozobra a los residentes. Foto EDH

Al cuestionarle sobre el plan de emergencia local, González se limitó a decir “como comité trabajamos a nivel nacional, en el caso de los municipios les corresponde a las alcaldías poner en marcha medidas de prevención y planes de emergencia, si ellos no pueden resolver, entonces nosotros intervenimos”.

Por su parte, el alcalde Carlos Ruiz manifestó que “las zonas de alto riesgo ya se tienen identificadas y en una emergencia serán las primeras en ser atendidas, para ello pondremos a disposición los recursos de la alcaldía”.

Sin embargo, al preguntarle sobre cual era el plan de emergencia, dijo desconocerlo a cabalidad.

“Tengo miedo de perder la champa”

Durante la época de invierno, María Isabel Reyes, de 70 años, pasa la mayor parte de sus noches en vela, vigilando que las corrientes de agua no destruyan su vivienda, ubicada a orillas de la línea férrea.

Ella, al igual que sus vecinos de la Comunidad 3 de Enero, expresa el temor de que un día pueda perder sus champas.

María Isabel está enferma. Hace un tiempo sufrió un derrame que le limitó el movimiento de un brazo y una pierna.

“Yo tengo miedo de perder mi champita, a pesar de ser pequeñita a mí me gusta mucho”, expresó la anciana.

Otro de temores es que el árbol que está en el barranco detrás de la champa se desplome sobre ella.

Según cuenta, hace un tiempo, la alcaldía realizó un censo para otorgar nuevas viviendas en la Comunidad Regalo de Dios. Con tristeza y pesar relata que ella no resultó favorecida.

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