|
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los celos, el robo o una discusión llevaron a la muerte a cinco
hombres presuntamente homosexuales, entre ellos tres extranjeros, según
investigaciones policiales y referencias de la asociación de gays
Entre Amigos.
Las semejanzas de los crímenes podría llevar a pensar que
se trata de asesinatos en serie. Sin embargo, el subdirector de investigaciones
de la Policía Nacional Civil (PNC) comisionado Douglas Omar García
Funes, sostiene lo contrario.
En todos los casos, los asesinos penetraron la vivienda con el aval de
las víctimas, fueron objeto de robo, se utilizó una arma
blanca para matarlos en su misma casa y tenían una posición
económicamente estable.
Otros rasgos similares son que casi todas era personas mayores, vivían
solos y al momento del crimen (noche) estaban acompañados por hombres
jóvenes. A excepción de un caso, las víctimas fueron
halladas por sus empleadas.
El jefe policial afirma que los homicidios de Carlos Apen, Ralph Anderson
(asesinados en un mismo hecho); el del ciudadano alemán Hauke Lützen,
el del médico Carlos Orlando Quinteros y Jorge Alberto Martínez,
tienen muchas similitudes pero los responsables son distintos.
Sólo en dos casos, parece que hay un mismo asesino y en tres de
los crímenes, aparecen involucrados algunos pandilleros.
Para la Policía, estos crímenes tienen matices pasionales.
Aunque García Funes afirma que el objetivo de la investigación
no es determinar la orientación sexual de las víctimas,
en algunos casos, a través de amistades, vecinos o familiares,
se ha determinado la homosexualidad de las mismas.
Dentro de la investigación se ha logrado determinar que las
víctimas trasnochan, tienen amistades del mismo sexo, realizan
fiestas en sus casas. Estos nos sirve sólo para tomar una línea
de investigación, asegura el subdirector de investigaciones.
En los cuatro casos en referencia, la policía dice estar segura
de que dará con los responsables. Los presuntos asesinos de Apen
y Anderson ya están en la cárcel. El proceso judicial está
en la fase de instrucción.
Los implicados en el doble crimen son Daniel Ernesto Velásquez
Machuca y otros dos menores de edad, estudiantes de un colegio de Santa
Tecla y pertenecientes a la Mara Salvatrucha.
Según la PNC, los implicados eran amigos íntimos de las
víctimas y el asesinato se derivó por exigencias de dinero
a las que las víctimas no accedieron. La policía da por
resuelto el caso.
En cuanto al crimen del alemán, García Funes dice que la
investigación ya está en manos de la fiscalía. Asegura
que hay pruebas fehacientes de que el extranjero fue asesinado por dos
sujetos con quienes departieron previo al crimen. El responsable podría
ser un ex empleado de la víctima.
Testigos
Aunque no hay un testigo presencial, la investigación se apoya
en testigos referenciales que vieron a los dos sujetos alejarse de la
casa cargando objetos que después se determinó que faltaban
en la casa de la víctima.
Policialmente está finalizado. Estamos pendientes de que
la fiscalía gire las órdenes de detención,
afirma el jefe policial.
Las indagaciones sobre el homicidio de Quinteros, el médico, se
encuentran en un 80% avanzadas. En este caso, la captura de Juan Francisco
Villalta, abordo del vehículo que le robaron a la víctima
luego de asesinarlo, ha sido la claves de las pesquisas.
A través de Villalta, la policía ha logrado individualizar
la participación de un sujeto para cuya captura esperan nada más
que la Fiscalía gire la orden.
Mientras, la investigación del asesinato de Jorge Alberto Martínez,
ocurrido en una colonia del Barrio San Jacinto el 22 de marzo de este
año, apenas comienzan aunque, según García Funes,
va por buen camino.
Ya se tiene el alias de dos pandilleros con quienes la víctima
departío licor antes de ser apuñalado.
|
Asociación Entre Amigos: intolerancia
los hace vulnerables
|
 |
- Para William Hernández, representante
de Entre Amigos (asociación que asegura velar por los derechos
humanos de homosexuales, bisexuales, transexuales y lesbianas de El
Salvador) los asesinatos de homosexuales no son pasionales sino por
el odio de los asesinos hacia las víctimas.
- Según Hernández, para calificar un crimen como pasional
debe haber una vinculación mínima de tres años
como pareja.
- En los casos referidos, asegura que si hubo alguna relación
sexual entre víctima y victimarios, debe calificarse como una
relación eventual.
- Hernández critica al Estado de El Salvador porque en su informe
sobre derechos humanos presentado ante las Naciones Unidas, en 2003,
sostuvo que en El Salvador jamás se ha asesinado a nadie por
homosexual.
- Los delitos por odio contra homosexuales se mantienen, no
son por violencia doméstica dice Hernández, al
tiempo que acusa a los entes encargados de la investigación
del delito, de ser los responsables de que cada día más
personas sean asesinadas debido a su preferencia sexual.
- El Estado salvadoreño está promoviendo esas
muertes al no hacer su trabajo de impartir justicia, señala.
- Asimismo, asegura que la intolerancia social que hay hacia los homosexuales,
obliga a ese sector a ocultarse, lo cual los margina y vuelve más
vulnerables.
- Según registros de Entre Amigos, desde 1999 hasta junio de
2003, habían sido asesinados más de 30 homosexuales
travesti. Y hasta 2003, unos 12 homosexuales no declarados fueron
asesinados. Ningún caso ha sido resuelto. |

|