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| Peligro. El caudal rebalsa, por lo estrecho
de la obra. Foto EDH |
Yesenia Acevedo
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La bóveda ubicada en el Parque Recreativo Pedro Pablo Castillo,
en el Barrio La Vega, será demolida en los próximos días.
La estrechez de la misma supone un peligro de inundación durante
el invierno.
El proyecto de demolición fue presentado ayer por el subgerente
de la alcaldía capitalina Francisco Gómez.
El funcionario municipal explicó que la bóveda no tiene
problemas estructurales, sino hidráulicos. Añadió
que tiene 23.45 metros cuadrados de área para el paso de agua.
Sin embargo, de acuerdo con el caudal que pasa durante una lluvia intensa
se necesitan 65 metros cuadrados.
Lo que ocurre es que esto se vuelve un tapón, por eso el
agua inunda las zonas de Candelaria, el Barrio Modelo y la Calle Paraguay,
explicó Gómez.
Añadió que al lograrse el espacio suficiente para el paso
de agua se resolverán los problemas de inundaciones que ocurren
en la zona.
En lugar de esa estructura se construirá una canaleta. Los trabajos
podrían iniciar la próxima semana.
Los habitantes de la comunidad sugieren que en lugar de la demolición
se levante otra más a la par de la ya existente.
Peligro latente
La bóveda está enclavada en una zona de alto grado delictivo.
A un lado colinda con el Complejo Recreativo Pedro Pablo Castillo, y al
otro con un viejo mesón que se ha convertido en guarida de ladrones.
La estructura fue edificada durante la administración del ex alcalde
arenero Mario Valiente. Encima de ésta hay una cancha de basquetbol.
Sin embargo, el lugar carece de protección y la pista se ha hundido
en ciertas partes, provocando accidentes a varios infantes que llegan
a jugar, según lo explicó uno de los vecinos.
Los hoyos, recubiertos por maleza, también son utilizados por los
ladrones como escondite, con el objeto de asaltar a los transeúntes
que utilizan un puente aledaño que conecta al Bulevar Venezuela
con el Barrio La Vega.