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| Rubén Albarrán, Sizu Yantra, parecía
estar sobre las nubes, gracias a la luz color blanco que le acompañaba.
Foto EDH/Herbert Saravia |
Gesell Tobías/ Carolina
Trujillo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
El café despierta. Un alto consumo de cafeína, entonces,
más que despertar, carga de una energía exorbitante a cualquiera.
Eso quedó demostrado la noche del martes y la de ayer en el Gimnasio
Nacional Adolfo Pineda, con la presencia de cuatro mexicanos muy roqueros.
La primera estimulación que los aztecas de Café Tacuba provocaron
en el sistema nervioso de los salvadoreños fue en un salón
del Hotel Radisson (el martes), donde ofrecieron un concierto privado
para un selecto público de la Industria La Constancia.
El éxtasis, sin embargo, se vivió en el Adolfo Pineda. Los
tacubos demostraron por qué son el grupo de rock alternativo más
popular, prendido y original entre los latinos.
A las 9:41 de la noche y con evidentes problemas de sonido, los salvadoreños
de Frigüey encargado de abrir el espectáculo abandonaron
el escenario. Su presencia no llamó tanto la atención como
los músicos hubieran querido.
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| Teloneros. Por más esfuerzo, Frigüey
no logró cautivar a muchas almas roqueras. Foto
EDH/Giovanny Lemus |
El reloj marcaba las 10:30 de la noche. Café Tacuba apareció
para cambiar, radicalmente, el panorama.
Eres fue la quinta canción que los tacubos cantaron y la que en
realidad encendió el Gimnasio Nacional, pero no tanto como Ingrata,
una de las rolas consentidas entre los salvadoreños.
Los minutos seguían y las canciones también. La Chica banda,
Las Persianas, Esa noche... todas, sin excepción, eran coreadas
por los fans que aman el singular estilo tacubo. Un estilo que muchos
tratan de imitar.
Tome nota
20 botellas de agua y algunas cervezas fue lo que solicitaron los tacubos
durante su estadía en el país.
Abusos, algunas personas de gradería se saltó la malla para
pasarse al área VIP. La policía frenó a un par.
¿Qué será? Un extraño olor invadió
el interior del lugar destinado al concierto.
Mojados. Mucha gente salió empapada, pero no tanto de sudor, sino
de la cerveza que el público comenzó a tirarse.
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Con
todo
Café Tacuba se entregó al público que le esperó
por más de dos horas, en el concierto de anoche.
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Reventón
El público enloqueció al escuchar las rolas más
populares de los Cafeta.
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Color
Un traje color celeste y unas zapatillas tenis eran su autendo.
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Sin
esfuerzo
Los movimientos de Sizu Yantra eran, por momentos, suaves y delicados,
pero muy cargados de ritmo.
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Toque
especial
Enrique Rangel acompañó cada interpretación
de sus compañeros mexicanos.
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