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Carlos Ernesto Mujica Lechuga, alias "El
Viejo Lin" fue dejado en libertad por el juez de Paz, Jorge Gónzalez.
Foto EDH |
Miguel Ventura
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La audiencia en contra de Carlos Ernesto Mujica Lechuga, alias El Viejo
Lin, fue anulada ayer por el Juez de Paz, Jorge González, argumentando
una supuesta inconstitucionalidad en la detención, porque la hicieron
con base en el Artículo 4 de la ley antimaras, oficialmente Ley
para el Combate de las Actividades Delincuenciales de Grupos o Asociaciones
Especiales, que especifica la pertenencia a pandillas como un delito.
Por tanto, se anuló el requerimiento fiscal, recibido por el juez
a las 3:30 p.m., en el cual la parte acusadora solicitaba una instrucción
formal con detención provisional en contra de El Viejo Lin y tres
pandilleros de la Mara 18.
Según el juez, la nueva ley es tan inconstitucional como la anterior.
No estoy aplicando la ley antimaras, ya que estimo que viola el
derecho humano constitucional y el Artículo 12 de la Constitución.
En otros casos que no involucren al Artículo 4 de la ley mano dura
que es el mismo Artículo 6 de la anterior, sí consideraría
aplicarla, manifestó González.
Después de observar el documento e informar que el juez Jorge
González no iba a desarrollar la audiencia, se redactó una
resolución que confirma la liberación de Mujica Lechuga,
de 41 años; José Heriberto Henríquez, de 36; Roberto
Arnulfo Alvarado Orellana, de 29, y Oscar Salvador Mejía, de 22
años. Ellos quedaron exentos de cargos.
A pocos centímetros de la celda en donde El Viejo Lin esperaba
su excarcelación, varios pandilleros de la Mara Salvatrucha le
abucheaban, mientras los incrédulos policías sostenían
la orden que exonera al supuesto líder de la 18.
La captura
Los mareros fueron detenidos el 22 de mayo media hora después que
El Viejo Lin dejara el penal de San Francisco Gotera, Morazán,
en la carretera Ruta Militar, a la altura del desvío a Comacarán
de San Miguel, a las 4:30 p.m, abordo de un vehículo.
Luego de que el retén policial detuviera el auto, los sujetos fueron
identificados como miembros de la Mara 18, por lo que fueron capturados
bajo el amparo de la ley mano dura. Esta considera un delito ser pandillero.
Durante la revisión, los agentes descubrieron dos armas de fuego
marca Baikal, calibre 9 milímetros y otra Taurus, calibre 3.80.
Los sujetos portaban los permisos de las armas, por lo que no fueron decomisadas.