La postura del FMLN no tiene otro objetivo
que impedir la gobernabilidad y causar daño al
nuevo gobierno, como revancha por la derrota que sufrieron
en las urnas.
Es una ley misteriosa y desconocida de la existencia:
volver. Y un día en la inmensa elipsis del tiempo volveremos
a pisar el suelo donde estuvimos ya antes en el distante ayer.