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| Riesgo. El bordo aumento considerablemente, debido
a las recientes descargas de tierra. Foto EDH |
Eugenia Velásquez
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
José Alexis Ramírez, de tan sólo ocho meses de
edad, es uno de los 320 habitantes de esta comunidad de Antiguo Cuscatlán
que están en peligro.
Los promotores sociales de la municipalidad informaron que cada invierno,
un promedio de 45 familias son afectadas por los fuertes torrentes de
lodo y piedras que bajan de un bordo de tierra, que se encuentra en la
parte alta del lugar, y que colinda con la calle antigua a Huizúcar.
Muy preocupada por lo que pueda pasarle a los catorce miembros de su familia,
Ana María Ramos, señaló con su mano hasta donde sube
el agua en la pared de bahareque de su vivienda.
Las correntadas que bajan son tan fuertes que inundan la casa, y
siempre perdemos parte de nuestras pertenencias; sin embargo, seguimos
aquí porque no tenemos a dónde irnos, expresó
la mujer.
Este año la situación podría es más grave
para esta comunidad, ya que el bordo de tierra ha crecido al doble de
su tamaño, de acuerdo a los habitantes.
Esto, sostuvieron, se debe a que mucha de la tierra que ha sido sacada
en la construcción del Bulevar Orden de Malta, la han llegado a
tirar justo en el tramo donde se encuentra el bordo de tierra, lo que
ha aumentado su tamaño.
Debido a una solicitud de la municipalidad, los constructores dejaron
de depositar tierra en este lugar desde hace cinco días.
Sin embargo el peligro sigue latente, ya que el bordo ha alcanzado una
altura aproximada de 25 metros.
Además, la tierra está floja y presenta grietas, que fácilmente
harían ceder el depósito de tierra.