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| Sábado 18 de mayo de 2003. Williams Reyes
muestra la elástica con la fotografía de Stephanie Michelle,
al momento de celebrar su gol. El hondureño ponía el
parcial 1-3. Foto: EDH |
Mauricio Antonio Qüehl
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Mismos personajes, similiar historia. ¿Igual desenlace? El Clausura
2002 marcó la última ocasión en que FAS y Águila
se enfrentaron en una semifinal. En ese entonces, ambos llegaron en diferentes
condiciones.
Los emplumados se habían clasificado en el primer lugar de la tabla
con 38 puntos, merced a sus 11 juegos ganados, 5 empatados y 2 perdidos.
Los tigrillos con 29 unidades (7,8 y 3), habían librado un juego
extra contra Metapán para definir al cuarto equipo clasificado.
Los dos habían sumado los mismos puntos.
Bajo esas circunstancias, Águila escogió jugar primero como
visitante. Fue el miércoles 15 de mayo de ese año en el
Estadio Óscar Quiteño de Santa Ana.
Una llovizna acompañó el juego y el triunfo de los tigrillos,
que comenzó a forjarse a los 31 minutos con gol de Williams Reyes
y se consolidó al 56 con otro tanto del atacante hondureño.
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| Miércoles 15 de mayo de 2003. El ceibeño
marcó los dos goles con que FAS ganó 2-1 el juego de
ida en el Estadio Óscar Quiteño. El brasileño
Mauro Nunes descontó por Águila.
Foto: EDH |
Pese a la derrota, los negronaranja habían logrado un importante
gol por medio de Mauro Nunes Bastos (85) que le dejaba con un marcador
más fácil de remontar en casa.
Digno de una final
El juego de vuelta se efectuó tres días después:
el sábado 18 en el Juan Francisco Barraza.
Águila tenía un estadio lleno para recibir y enfrentar esa
noche a los santanecos. Ambiente anticipado de carnaval migueleño.
Pero ocho minutos después de haberse iniciado el partido el silencio
apareció en la gradas. Ernesto Góchez ponía el 0-1
para los tigrillos.
No importa se escuchó entre los hinchas naranjas. Los
tambores volvieron a sonar en los estrados.
Pero Góchez mandó a callar de nuevo a tanto tambor como
garganta que apoyaban a los emplumados. El ceño se frunció
al 23 mientras el santaneco alzaba sus brazos al cielo para festejar
su segunda anotación.
Vivir y morir varias veces
La tristeza sólo duró dos minutos, pues Eliseo Quintanilla
ponía el descuento en el marcador. San Miguel volvía a la
vida.
Pero Reyes volvió a desilusionar a los de casa cuando marcó
a dos minutos del final del primer tiempo. Como siempre, dedicaba ese
gol a su pequeña hija.
Iniciado el segundo tiempo, algunos hinchas de la Súper Naranja
dudaban si volver a meter ruido por su equipo. Cabizbajos y callados,
permanecían pegados a sus asientos.
Pero Víctor Fuentes hizo al 52 que se levantaran y volvieran
a festejar. Estaban a tiro de empate.
Sin embargo siete minutos más tarde, Alejandro Bentos ponía
el 2-4 en el parcial y la frustración sesentó de vuelta
en los graderíos.
Aturdido más no acabado, Águila volvió a la carga.
Quintanilla al 60 y Daniel Prediguer al 88 empataban el juego,
pero no devolvían la ilusión. Águila igual quedaba
eliminado con ese resultado.
Al final, los trigrillos avanzaron a la final en donde derrotaron 4-0
al Alianza para ganar el título...pero esa es ya otra historia.
Dejó el nido y voló hasta la capital
Maletines en mano, los emplumados abordaron el autobús que ayer
los trajó a la capital, para concentrarse de cara al juego de mañana
contra FAS.
Dejaron San Miguel para ingresar a la capital a eso de la 1:15 p.m. Sin
escalas, se dirigieron al Estadio Cuscatlán donde tenían
previsto entrenarse a las 2:00 p.m.
Dos horas más tarde los emplumados concluyeron la primera de las
dos prácticas que harán en el Coloso de Montserra.
La otra la tienen hoy a las 9:00 a.m.
La mentalidad del equipo ha cambiado. Estamos conscientes de que
es un clásico y que cualquiera de los dos puede ganar. Ya nadie
tiene ventajas en esta fase, expresó el entrenador Hugo Coria,
momentos antes de subir de nuevo al autobús, que los trasladaría
al Hotel Radisson Plaza, donde permanecerán concentrados hasta
mañana.
Nosotros fuimos humillados en San Miguel en FAS y le vamos a hacer
lo mismo a ellos cuando los eliminemos, dijo con mucha confianza
Kilmar Jiménez.
Sabemos que la afición de San Salvador y la de San Miguel
van a venir a apoyarnos, añadió.