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| Tema espinoso. En las discusiones para lograr
un acuerdo de libertad comercial en el continente el aspecto agrícola
sigue siendo el mayor escollo. Foto EDH |
Antonio
Trujillo/Atlanta
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Para la Casa Blanca, el Tratado de Libre Comercio con
Centroamérica (TLC) no sólo será un mecanismo de
acelerado impulso al intercambio de bienes y servicios, sino que cumplirá
otro rol estratégico: ser uno de los cimientos sobre los que se
edifique el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Peter Allgeier, segundo al mando en la poderosa Oficina del Representante
de Comercio (USTR), dejó en claro que la política de comercio
exterior de Estados Unidos mantiene al ALCA como un objetivo definido,
pero que la ruta hacia esa meta exige la puesta en marcha de acuerdos
bilaterales o con grupos de países.
Todos esos acuerdos contribuirán a allanar el camino hacia el ALCA,
cuya fase preliminar deberá iniciar en diciembre de 2005.
Los países centroamericanos con los que cerramos el TLC (Costa
Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) y con los cuales lo
firmaremos la próxima semana están empujando la negociación
hacia el ALCA, aseguró Allgeier.
Bajo esa misma óptica de servir de cimiento al
acuerdo de todo el continente se enmarcan otros cinco tratados comerciales
de Estados Unidos: el que rige desde 1994 con Canadá y México,
el firmado en 2003 con Chile, el ya cerrado con República Dominicana,
el que negocia con Panamá y el que se empezó a discutir
en esta semana con tres países de la Comunidad Andina de Naciones.
Todas las negociaciones que hemos hecho y las que mantenemos actualmente,
no sólo no compiten con el ALCA sino que le son afines, agregó.
Un compromiso
Allgeier habló ayer en la conferencia internacional El negocio
de las Américas: examinando temas de crecimiento y comercio en
el hemisferio, convocada por el Council of the Americas y la firma
Hemisphere Inc.
Allgeier hizo especial énfasis en que a pesar de las dificultades
que ha tenido el proceso de negociaciones, mantenemos nuestro compromiso
con el ALCA, porque el camino correcto es ir hacia la liberalización
comercial y hacia un tratado integrado.
Por ello, el TLC de C.A. juega un papel avanzado de un proceso en el que
aún hay varios países atrasados pero que inevitablemente
tendrán que acelerar su paso porque, según el vocero de
la USTR, lo mejor es que lleguemos a tener una zona integrada de
los 34 países del continente.
La idea del ALCA surgió de la Cumbre de las Américas que
se reunió en Miami, en diciembre de 1994, donde los jefes de Estado
de 34 países acordaron iniciar un proceso de negociaciones que
deberá finalizar en enero del próximo año y que supondrá
la eliminación de trabas comerciales y la adopción de un
esquema de desgravación arancelaria.
Pero la ruta del ALCA ha estado llena de dificultades. Ya se han realizado
ocho reuniones continentales de ministros de Economía y Comercio
Exterior, y tres cumbres presidenciales, con resultados poco satisfactorios.
En la cita ministerial de noviembre del año pasado en Miami, se
llegó a la conclusión de que forzar a todos los países
a meterse de lleno en un proceso liberalizador era irreal y por eso, se
acordó que si bien habrá una serie de obligaciones para
los 34, también existirán diferentes niveles de compromiso.
Posiciones
En la actualidad presiden las negociaciones Estados Unidos y Brasil y
en tal condición son los responsables máximos de sacar adelante
al ALCA. Son, al tiempo, los dos países que mayores divergencias
han tenido en cuanto a criterios de acceso a mercados.
Por eso ayer, en el foro sobre el tema del acuerdo continental, Adhamer
Bahadian, el subjefe de negociaciones de Brasil, explicó que su
país insiste en que los desequilibrios estructurales no se
pueden evadir en unas negociaciones que involucran a 34 naciones.
En referencia a los acuerdos bilaterales que Allgeier citó como
ejemplo de avance hacia el ALCA, Bahadian replicó que los mismos
no son garantía de acceso al mercado estadounidense, particularmente
en el tema agropecuario.
Allgeier dejó entrever que su gobierno quiere mostrarse más
flexible, y que sus instrucciones de negociación en
la actualidad, se orientan a tomar en cuenta las sensibilidades
de los diferentes países.
La nueva filosofía estadounidense se resume, según Allgeier,
en que no vamos a dictar las decisiones sino a buscar un consenso
de 34 países.
Pero no hay duda de que el agrícola es el tema más espinoso.
De hecho, fue el de mayor discusión en los cinco acuerdos comerciales
antes comentados.
Breves del ALCA
- Para la negociación continental se han creado nueve grupos de negociación.
- Estos son: acceso a mercados, inversión y políticas de competencia,
servicios, compras de gobierno, propiedad intelectual, subsidios, antidumping
y derechos compensatorios.
- Además hay tres comités especiales: comité de representantes
de la sociedad civil, expertos de gobierno y comercio electrónico.
- Desde el 1 de noviembre de 2002 y hasta el final de las negociaciones
las copresidencias del ALCA recaen en EE.UU. y Brasil.

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