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Llegaron los héroes

Los campeones de la UEFA recibieron el calor de la gente

Publicada 21 de mayo 2004, El Diario de Hoy

Líder. El capitán David Albleda sostiene la copa al llegar al aeropuerto. La gente ovacionó a sus ídolos. Foto: EDH

EFE
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

El aeropuerto de Manises vivió diez días después una nueva invasión de aficionados en sus instalaciones para recibir al Valencia, que en esta ocasión llegó procedente de la ciudad sueca de Gotemburgo, en donde el miércoles conquistó la Copa de la UEFA.

A pesar de que la llegada de la expedición del Valencia estaba prevista para pasadas las 17.00 horas, los aficionados empezaron a concentrarse desde mucho antes en la terminal del aeropuerto, y en el momento de la llegada del avión ya eran millares los que esperaban ansiosos a su equipo.

En el interior de la terminal, acotaron con vallas un pasillo para que jugadores, técnicos y consejeros pudieran acceder directamente hasta al autobús descapotable que les trasladó a la ciudad.

El autobús de dos pisos fue el mismo que se utilizó para recibir al equipo cuando ganó la Liga, aunque en esta ocasión se cambió la leyenda por la de “Campeón de la UEFA 2003-2004, todos somos un gran equipo”, con varios motivos impresos, como un gran escudo del Valencia con un fondo en llamas o imágenes de jugadores como Mista, Carboni, Baraja, Albelda y Cañizares.

A las 17.20 horas aterrizó el avión que traía a la expedición valencianista. Los primeros jugadores en aparecer por la escalera fueron los dos capitanes del equipo, David Albelda y Rubén Baraja, que se asomaron con la copa en las manos.

A continuación pasaron el trofeo al entrenador, Rafa Benítez, y al presidente, Jaime Ortí, que a su vez se lo cedieron al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y a la alcaldesa Rita Barberá.

Una vez en la pista, los futbolistas, muchos de los cuales llevaban una camiseta conmemorativa con la leyenda “Doblete 2004”, se hicieron una foto de familia con el trofeo.

De nuevo los dos capitanes, con la copa portada entre ambos, fueron los primeros en aparecer por el pasillo de honor que les dispensó una afición enardecida en cuanto vio aparecer a sus ídolos, que subieron al autobús e iniciaron su ruta triunfal hacia Valencia.

Los cerca de diez kilómetros que separan el aeropuerto de Manises de la ciudad de Valencia se convirtieron en un paseo triunfal para los valencianistas. La ceremonia continuó en el Ayuntamiento, donde se hizo el festejo oficial. Sin duda, será un año inolvidable.


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