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Sufre el país por faltar presupuesto

Como los comunistas perdieron en forma aplastante las elecciones, quieren impedir que ARENA gobierne y haga obra.

Publicada 17 de mayo 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

Por la falta de presupuesto no se pueden comprar vacunas, no podrá contratarse a personal esencial --como los maestros-- en ministerios y dependencias estatales, se corre riesgo de que el país no cumpla con compromisos financieros y se está afectando la economía nacional. Pero todo esto le va al pelo a los comunistas: mientras peor vayan las cosas, más niños mueran y se revierta la recuperación de la economía, mejor es para ellos.

Negarse a aprobar el presupuesto es más que consecuente con la estrategia comunista de provocar desórdenes, armar huelgas, difamar al país en el exterior, desbaratar los servicios de salud, proteger a las maras, ensuciar las paredes en las ciudades, sembrar el odio de clases, confundir a la opinión pública y propagar el miedo. Su labor legislativa se reduce a dos cosas: o presentar proyectos que tendrían consecuencias ruinosas, o bloquear las buenas iniciativas del resto de los representados. En su informe a la Nación, el Presidente Flores cuenta que entre comunistas y pecenistas se habrían elevado los gastos inútiles del gobierno en más de dos mil millones de dólares. Y es que ambas fracciones tienen una capacidad inagotable para generar ocurrencias.

La táctica ahora es negar los votos para aprobar el presupuesto, a menos que se cumpla con las exigencias que plantea el partido comunista. Una de ellas paralizaría los financiamientos del gobierno, de hecho bloqueando la labor del Ejecutivo; la otra es pasar enormes cantidades de dinero a las comunas, las que carecen de proyectos, no tienen la capacidad para ejecutarlos y además lo gastan sin control. Bien se conoce la fiesta que se ha hecho con los presupuestos municipales, a pesar de lo cual las alcaldías controladas por los comunistas están todas en la quiebra financiera.

La postura es muy simple: como los comunistas perdieron en forma aplastante las elecciones, quieren impedir que ARENA gobierne y haga obra. “Si los votantes no me dieron el derecho a hacer gobierno, pues hay que sabotear, impedir, estorbar y arruinar a los triunfadores”. ¿Y la gente en este país? Pues muy bien, gracias.

El impasse es obra de los atolondrados Acuerdos de Paz: se creyó que los comunistas al firmar el documento renunciaban a la guerra, al fanatismo, a la inmoralidad y a la lucha contra la civilización. Pero no desmantelaron sus “comandos urbanos”, no entregaron todas las armas (Buzón de Santa Rosa en Nicaragua), siguieron secuestrando y persisten con la agresión callejera, como se vio la última semana de abril. Y ahora se sientan en el presupuesto sin importarles los sufrimientos y problemas que eso acarrea a la gente de trabajo y a todos los sectores sociales.

Lo que sí saben es gastar dinero

Para bien administrar los recursos de una nación, las constituciones colocan en manos del poder ejecutivo la elaboración y el uso de los presupuestos. Las legislaturas pueden modificar o suprimir, pero asignar y cambiar los métodos de operación o los criterios para elaborar presupuestos, rebalsa sus atribuciones y sobre todo sus capacidades.

Comenzando porque una cosa es asignar recursos con base en conocimiento y necesidades establecidas a través de análisis y estudio, y otra obrar en función política. De dejar a los diputados repartir a su antojo los bienes de la Nación, en cuestión de semanas hundirían al país en la bancarrota.

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