El Diario de Hoy
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Por la falta de presupuesto no se pueden comprar vacunas, no podrá
contratarse a personal esencial --como los maestros-- en ministerios y
dependencias estatales, se corre riesgo de que el país no cumpla
con compromisos financieros y se está afectando la economía
nacional. Pero todo esto le va al pelo a los comunistas: mientras peor
vayan las cosas, más niños mueran y se revierta la recuperación
de la economía, mejor es para ellos.
Negarse a aprobar el presupuesto es más que consecuente con la
estrategia comunista de provocar desórdenes, armar huelgas, difamar
al país en el exterior, desbaratar los servicios de salud, proteger
a las maras, ensuciar las paredes en las ciudades, sembrar el odio de
clases, confundir a la opinión pública y propagar el miedo.
Su labor legislativa se reduce a dos cosas: o presentar proyectos que
tendrían consecuencias ruinosas, o bloquear las buenas iniciativas
del resto de los representados. En su informe a la Nación, el Presidente
Flores cuenta que entre comunistas y pecenistas se habrían elevado
los gastos inútiles del gobierno en más de dos mil millones
de dólares. Y es que ambas fracciones tienen una capacidad inagotable
para generar ocurrencias.
La táctica ahora es negar los votos para aprobar el presupuesto,
a menos que se cumpla con las exigencias que plantea el partido comunista.
Una de ellas paralizaría los financiamientos del gobierno, de hecho
bloqueando la labor del Ejecutivo; la otra es pasar enormes cantidades
de dinero a las comunas, las que carecen de proyectos, no tienen la capacidad
para ejecutarlos y además lo gastan sin control. Bien se conoce
la fiesta que se ha hecho con los presupuestos municipales, a pesar de
lo cual las alcaldías controladas por los comunistas están
todas en la quiebra financiera.
La postura es muy simple: como los comunistas perdieron en forma aplastante
las elecciones, quieren impedir que ARENA gobierne y haga obra. Si
los votantes no me dieron el derecho a hacer gobierno, pues hay que sabotear,
impedir, estorbar y arruinar a los triunfadores. ¿Y la gente
en este país? Pues muy bien, gracias.
El impasse es obra de los atolondrados Acuerdos de Paz: se creyó
que los comunistas al firmar el documento renunciaban a la guerra, al
fanatismo, a la inmoralidad y a la lucha contra la civilización.
Pero no desmantelaron sus comandos urbanos, no entregaron
todas las armas (Buzón de Santa Rosa en Nicaragua), siguieron secuestrando
y persisten con la agresión callejera, como se vio la última
semana de abril. Y ahora se sientan en el presupuesto sin importarles
los sufrimientos y problemas que eso acarrea a la gente de trabajo y a
todos los sectores sociales.
Lo que sí saben es gastar dinero
Para bien administrar los recursos de una nación, las constituciones
colocan en manos del poder ejecutivo la elaboración y el uso de
los presupuestos. Las legislaturas pueden modificar o suprimir, pero asignar
y cambiar los métodos de operación o los criterios para
elaborar presupuestos, rebalsa sus atribuciones y sobre todo sus capacidades.
Comenzando porque una cosa es asignar recursos con base en conocimiento
y necesidades establecidas a través de análisis y estudio,
y otra obrar en función política. De dejar a los diputados
repartir a su antojo los bienes de la Nación, en cuestión
de semanas hundirían al país en la bancarrota.