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| Lo siente. Alexander Amaya del Cid sabe que hizo
mal y ya siente el rigor de seis meses de suspensión. Foto
Nelson Dueñas |
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
De seguro que al momento de haber ofendido a Isaac Zelaya no alcanzó
a dimensionar lo grave de su acción ni de las consecuencias que
vendrían en su contra.
Alexander Amaya del Cid se debate en la incertidumbre de su futuro, al
conocer que se le ha impuesto un castigo de seis meses de suspensión.
No se lo que haré, pero algo tengo que hacer para tener ingresos,
dijo ayer el jugador aguilucho.
En estos momentos, Amaya del Cid comienza a dimensionar lo grave de su
falta y seis meses le parecen una eternidad.
Estoy triste porque son seis meses y quedarse sin trabajo seis
meses no es fácil, indicó.
Asimismo, ha comenzado a sentir los efectos de la carga moral por la agresión
sobre un compañero de profesión.
Soy consciente y me arrepiento porque cometí un error,
expresó el jugador.
En ese sentido, también el sentimiento de culpa alcanza para hacer
pública su disculpa hacia Isaac Zelaya, el defensor de Firpo.
Primero debo empezar por pedirle disculpas a públicas a Isaac
(Zelaya), no me explico como pude hacerle eso, y lo único que le
puedo decir es que son cosas del juego, dijo.
El futuro
Por ahora, Alexander Amaya del Cid no sabe cuál será su
destino. Hasta ayer se reuniría con los directivos para saber sobre
su continuidad en el equipo.
A su juicio, las posibilidades de seguir en Águila son difíciles,
porque no cree que se le mantenga en el plantel durante tanto tiempo sin
jugar.
Tengo que hablar primero con los directivos pero pienso que es bien
difícil que ellos quieran mantenerme por seis meses sin jugar,
afirmó.
Lo que creo es que ya no van a contar conmigo, agregó.
Por ahora, su prioridad es la situación migratoria de sus hijos
en Estados Unidos, con quienes deberá viajar en el mes [próximo
a Miami, para seguir el trámite de su residencia.
Todavía no he pensado nada sobre mi situación futbolística,
lo único que tengo que hacer es que en junio me voy con mis dos
hijos a Estados Unidos por la cuestión de la residencia,
explicó.
Sin salida
La dirigencia de Águila es de la idea que la situación se
pone difícil ante la aceptación del jugador de haber cometido
la falta.
José Estrada, directivo aguilucho, expresó que analizarían
los términos de la sentencia y la declaración del jugador
para pensar en alguna apelación al fallo del Tribunal Disciplinario.
Queremos ver si tenemos pruebas para desvirtuar los hechos,
acotó Estrada.
Sin embargo, si Amaya del Cid confiesa su culpa no podríamos
hacer nada, afirmó el dirigente migueleño sin aclarar
cuál sería la decisión final del equipo.
Larrosa ya lo vivió antes
El volante uruguayo de Águila, Ramón Darío Larrosa
ya ha pasado por algo similar a lo que le ha sucedido a su compañero,
Alexander Amaya del Cid.
En la semifinal del torneo Apertura 2001, Larrosa intentó agredir
al juez de línea, Vladimir Fernández Alfaro, por la sanción
de una falta dentro del área en favor de Luis Ángel Firpo,
casualmente el mismo rival de Águila en el caso Amaya del Cid.
Larrosa también fue sancionado por seis meses, por un intento de
agresión, en una noche cálida en Usulután.
Otro caso muy similar
Otro compañero de Alexander Amaya del Cid, tuvo una sanción
de seis meses por indisciplina dentro del campo de juego.
William Torres Alegría tuvo que ser sancionado por lanzarle la
camiseta al árbitro central, en un partido cuando defendía
la camiseta del descendido Dragón de San Miguel.
Sin duda que la experiencia debió haber sido dura, porque el popular
berreñeque Torres Alegría tuvo que emigrar a
Estados Unidos, precisamente esa falta de disciplina le impidió
poder enrolarse en el equipo Metrostar de New York, de la Liga Profesional
de Estadounidense (MLS).