elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Plan contra Castro genera críticas

Cuba. Muchos elogian a Bush por marcar un equilibrio entre los impulsos humanitarios de los exiliados por ayudar a sus parientes y el deseo de evitar que el dinero llegue al régimen.

Publicada 8 de mayo 2004, El Diario de Hoy

Plan contra Castro genera críticas. Foto EDH

Christopher Maquis
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

El Presidente Bush anunció el jueves un plan enfocado a usar aeronaves militares para ayudar a los transmisores estadounidenses a llegar a Cuba e incrementar drásticamente los recursos económicos para detractores cubanos del régimen de Fidel Castro.

En una ceremonia de la Casa Blanca en la que recibió un informe de casi 500 páginas sobre Cuba, redactado por una comisión presidencial, Bush dijo que sus acciones ayudarían a expeditar y poner fin al régimen de Castro, el cual ha estado en el poder durante 45 años.

Las medidas, mismas que incluyen restricciones ulteriores sobre los viajes y transferencias de efectivo a Cuba, fueron acogidas de buena gana por legisladores cubano-estadounidenses de filiación republicana, así como por otros adherentes de una postura de línea dura hacia La Habana, y se anticipaba que Castro los vería como una provocación.

Bush también aprobó el gasto de hasta 18 millones de dólares para usar un avión equipado especialmente, para transmisiones de la estación de televisión del gobierno estadounidense en la lengua hispana, y su socio radial, a Cuba.

La aeronave, un EC-130 conocido como Commando Solo, ha sido empleada en operaciones sicológicas en Bosnia, Kosovo, Haití y Panamá y quizás logre superar los bloqueos de señal por parte de Cuba, a medida que vuele en aguas internacionales cerca de la isla. TV Martí ha estado bloqueada efectivamente desde que fue creada, en 1990.

Tinte político

No obstante, esas maniobras chocaron con un muro de críticas por parte de los demócratas y un grupo bipartidista de legisladores, en su mayoría de estados agrícolas, los cuales están buscando llevar esa política en la dirección opuesta. Por encima de las objeciones del gobierno estadounidense, el Congreso ha buscado de manera constante incrementar los viajes y el comercio con Cuba en años recientes.

El diputado Bob Menéndez, el único demócrata cubano-estadounidense en el Congreso, acusó a Bush de alcahuetear a exiliados cubanos en el sur de la Florida, los cuales, según han reconocido asesores de la Casa Blanca, son cruciales para la estrategia de reelección de Bush.

“La necesidad y el momento para una Comisión de la Casa Blanca sobre Cuba y su divulgación mediante un informe hoy, es altamente dudoso y transparente en términos políticos”, dijo Menéndez, quien es de Nueva Jersey.

Otros detractores cuestionaron el gasto del plan. Algunos funcionarios dijeron que el gobierno estadounidense cubriría los costos tomando hasta 59 millones de dólares de otras cuentas del gasto exterior.

El senador Max Baucus, el miembro más preeminente del Comité de Finanzas, dijo que el nuevo plan equivalía a darle mal uso a recursos del contribuyente.

Las remesas

El Presidente rechazó una propuesta enfocada a reducir los pagos que la comunidad cubano-estadounidense envía a parientes en Cuba, poniendo fin a una disputa interna en la comisión, dijeron funcionarios.

Quienes proponen una reducción o el congelamiento de las transferencias de efectivo, las cuales han sido valuadas por Naciones Unidas en más de 800 millones de dólares al año, dijeron que eso privaría al régimen de Castro de dinero en efectivo, pero los detractores de esa idea opinaron que afectaría a las personas más vulnerables en Cuba.

El plan del mandatario estadounidense busca una supervisión más estrecha de las transferencias de efectivo y limitarlas a parientes directos que no sean funcionarios del Partido Comunista. De igual forma, se pronunció por reducir las visitas familiares, de una vez al año a una vez cada tres años, y por una reducción de los viajes educativos para aminorar lo que según funcionarios es turismo disfrazado.

La diputada Ileana Ros-Lehtinen, republicana de Miami, elogió a Bush por marcar un equilibrio entre los impulsos humanitarios y el deseo de evitar que el dinero llegue a Castro.

“Un escrutinio más cercano de las regulaciones sobre los envíos de efectivo y permisos de viaje ayudará a garantizar que el régimen de Castro no saquee el duro trabajo de la comunidad exiliada de cubano-estadounidenses, así como las contribuciones a sus familiares que sufren en la isla”.

obstante, los detractores arguyeron que el Departamento del Tesoro estadounidense, que hace valer las sanciones económicas, ya está gastando una cantidad excesiva de tiempo en lo tocante a Cuba, en buena medida respondiendo a la presión política en escala interna.

De los 120 empleados que hay en la Oficina de Control de Activos Extranjeros, 21 están dedicados a hacer valer el embargo sobre Cuba y tan sólo cuatro a seguir las finanzas de Osama bin Laden y Sadam Hussein.

Roger Noriega, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, pronosticó que más disidentes arriesgarían su libertad en los meses y años próximos, pese a una severa represalia de Castro aplicada el año pasado, en la cual aproximadamente 75 disidentes de cierta preeminencia fueron enviados a prisión, muchos acusados de conspirar con Estados Unidos.

elsalvador.com WWW