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El Diario de Hoy
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Denunciando un creciente hermetismo oficial, el presidente de The Associated
Press, Tom Curley, dio a conocer ayer un plan para un centro de defensa
periodística que cabildee en Washington por mayor libertad de información.
Los poderosos tienen que ser vigilados, y nosotros somos los monitores,
sentenció Curley. Uno no tiene que ver cómo un policía
le arrebata la libreta de notas para darse cuenta de que vigilar las actividades
del Gobierno se ha vuelto más difícil.
En todos los niveles del gobierno, hay documentos sellados, y se están
rechazando pedidos de información , y los tribunales están
imponiendo mordazas judiciales, dijo Curley, hablando en la serie de conferencias
de Hays Press-Enterprise.
Luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre, la prensa mantuvo
silencio acerca de numerosos asuntos importantes, incluyendo el arresto
secreto de sospechosos de origen árabe y audiencias de deportación
a puerta cerrada, dijo.
Esos fueron tiempos extraordinarios para el país, recodó.
Es completamente comprensible y razonable que la prensa y el público
estuvieran dispuestos a dar por un rato al Gobierno espacio para lidiar
con una amenaza desconocida y horrorosa.
Pero Curley advirtió que la continua relajación de la vigilancia
por las organizaciones de prensa pudiera convertirse en un hábito
peligroso si permitimos que se arraigue, peligroso para nosotros y para
la sociedad en la que desempeñamos un papel tan importante.
El Gobierno está presionando por el hermetismo, indicó.
Nosotros debemos responder presionando por la apertura. Curley
admitió que su propuesta es potencialmente controversial.
Sé que algunos en la comunidad periodística van a
desaprobar enérgicamente un proyecto de este tipo, añadió.