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Reconocen a la torturadora

Polémica. La soldado está embarazada y dice que estuvo en el lugar y momento equivocado.

Publicada 8 de mayo 2004, El Diario de Hoy

Vuelta al mundo - Sonriente, aparece en las fotos humillando a los prisioneros. Foto AP

EFE
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

La soldado Lynndie England, de 21 años, se ha convertido en el rostro de los abusos de los militares estadounidenses en Iraq.

Su rostro sonriente frente a los iraquíes que los norteamericanos atormentaban desnudos dio la vuelta al mundo: Lynndie England, una joven soldado de 21 años, personifica el escándalo de la prisión de Abu Ghraib.

En una de las fotos que conmocionaron al mundo, se ve a la soldado England tirando de una correa atada al cuello de un prisionero en una cárcel iraquí.

En otra se le ve con un cigarrillo colgando de la boca, haciendo una señal con el pulgar hacia arriba y señalando los genitales de un joven desnudo con la cabeza cubierta.

England se encuentra ahora detenida en una base militar de Carolina del Norte, a la espera de que el ejército adopte una decisión sobre si enfrentará cargos por el tratamiento dado a los prisioneros iraquíes.

Otros seis miembros de su unidad también están a la espera de que un tribunal militar decida la suerte que correrán.

Anti-Jessica

Catalogada en algunos medios como la “Anti-Jessica”, en referencia a la soldado estadounidense Jessica Lynch, rescatada en Iraq y convertida en suerte de heroína nacional, England se unió al ejército después de graduarse de bachillerato.

Joven, fotogénica y considera “heroína”, Jessica Lynch es vista como la antítesis de England.
Según el diario Baltimore Sun, England creció en un tráiler o caravana estacionado en una calle empobrecida, entre un bar y una hacienda ovejera en Fort Ashy, Virgina Occidental.

La joven England tenía aspiraciones de estudiar meteorología, aunque terminó enrolada en el ejército, donde esperaba desempeñar labores de escritorio.

No obstante sus deseos, terminó en Iraq custodiando prisioneros junto a su prometido, Charles Graner, quien aparece también en las fotografías.

Entrevistada por los periódicos, la madre de la soldado, Terrie, intentó restarle importancia al comportamiento de su hija.

“Son tonterías de muchachos, travesuras”, dijo, y agregó: “Ella nunca ha estado en problemas. No es la clase de persona que dicen los periódicos”.

Terrie England manifestó que su hija “estaba en el lugar equivocado a la hora equivocada” y que “el Gobierno le ha abandonado”.

La mujer añadió: “Yo la amo y no estoy avergonzada de ella”.

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