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Falla seguridad en cárcel

Cuscatlan. Dos mujeres fueron violadas en centro de detención. Aparentemente, los agresores estaban ebrios. No están claras las funciones de seguridad en ese sitio.

Publicada 8 de mayo 2004, El Diario de Hoy

Registros. Agentes de la Unidad de Mantenimiento, UMO, del Orden ingresaron al reclusorio para registrarlo tras los desórdenes. Foto EDH / Julio Mejia

Julio Mejía
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Melvin Fernando Grande Flores, de 20 años, permanece aislado en el centro de detención de Cojutepeque. Tras permanecer con una veintena de reclusos en la celda 10, fue trasladado solo a la 14.

Esto, luego de que las autoridades establecieran que fue él quien inició la violación de dos mujeres en el interior del reclusorio, la tarde del jueves anterior.

Ese día, las víctimas, de 21 y 31 años, ingresaron a la celda con autorización de un juez. Ellas visitaban a uno de los detenidos y, al parecer, luego hubo una discusión y varios de los presos en esa celda violaron a ambas mujeres. Les robaron prendas de valor y les hirieron con punzones.

Las acciones

El subinspector Reynaldo Albenar García, jefe de la Unidad de Investigaciones de la PNC en la ciudad, explicó que los hechos ocurrieron a las 3:15 de la tarde, en una celda en la que había cerca de 28 detenidos de la Mara 18.

Cuando los policías llegaron, las mujeres se negaban a que siguiera el proceso de investigación.

Pero se hizo de oficio y comprobaron los abusos y las lesiones.

Posteriormente, con apoyo de miembros de la Unidad de Mantenimiento del Orden, iniciaron una requisa en la que hallaron armas punzantes y un cántaro con bebida fermentada.
Al parecer, varios de los internos habían estado bebiendo, pues presentaban señales de embriaguez.

El hombre identificado como instigador de la violación fue aislado. Está condenado por violación agravada y, además de repetir el delito, será acusado de robo y privación de libertad.

Las indagaciones seguirán hasta establecer la identidad de los otros detenidos que participaron en los delitos.

Responsables


Dos mujeres violadas, hallazgo de armas y bebidas embriagantes son indicios de que algo falla en el sistema de seguridad. No será sencillo definirlo. El subinspector García expresa que las mujeres abusaron al ingresar a los dormitorios generales. Él detalla que el registro y vigilancia están compartidos entre la PNC y custodios de la Dirección de Centros penales.
El doctor Rodolfo Garay Pineda, director de Centros Penales, enfatiza que ese reclusorio es competencia del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia. Ellos sólo han facilitado las instalaciones y custodia externa. Pero la administración y control son responsabilidad del Isna.

Decomiso. Bebida fermentada y armas punzantes . Foto EDH / Julio Mejia

Seguridad aumentará para prevenir abusos

Si usted tiene familiares o amigos en el centro de detención de Cojutepeque, prepárese para las estrictas medida de seguridad que se aplicarán en el lugar.
Tras los desórdenes ocurridos la tarde del jueves, la PNC anunció que serán mucho más estrictos en los registros y otras medidas de seguridad.

Recuerdan que los días de visitas son jueves y domingo. Esos días, la vigilancia es especial.

Quienes reciben autorizaciones de los jueces para ingresar, deberán ser conscientes de que las medidas que se usen, serán para beneficio de todos.

Las visitas íntimas son permitidas, pero se realizan en celdas especiales.
No se pueden tolerar en las celdas comunes, donde hay más reos.
Muchos ciudadanos están de acuerdo con las disposiciones, aunque otros esperan que no sean radicales.

“Si logran ingresar armas y sustancias para preparar bebidas embriagantes, todo puede ser peor”, expresó una mujer que recordó desórdenes anteriores que no se deben repetir.


La versión de los policías
- Las dos mujeres llegaron a visitar a un detenido e ingresaron a los dormitorios comunes.
- Ahí, la mayor sostuvo relaciones con el preso, quien luego le quitó 60 dólares.
- Ella reclamó, se originó una discusión al cabo de la cual el grupo de reclusos violó a las visitantes con el consentimiento del conocido de ellas.
- Cuando los policías llegaron, comprobaron los abusos y heridas provocadas con punzones.
- Fueron necesarios 50 miembros de la UMO para registrar las celdas.


 

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