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| Receso en los combates. Militares estadounidenses
descansan después de una operación de rastreo en las
afueras de la ciudad de Faluya. Foto AP |
Derrick Z. Jackson
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El secretario de la Defensa, Donald Rumsfeld, fue lo suficientemente
ofensivo cuando dio a entender que las tropas estadounidenses son tan
fungibles (consumible) como las refacciones automotrices de fábrica.
Enojado por una pregunta planteada la semana pasada por un reportero sobre
por qué 20,000 tropas estadounidenses tenían que quedarse
otros 90 días más de lo esperado en Iraq, dijo: O,
por favor. Las personas son fungibles. Se las puede tener aquí
o allá.
El gobierno de Bush ha usado el término fungible con
anterioridad. Retuvo 34 millones de dólares del Fondo para la Población
de las Naciones Unidas. El dinero es fungible, dijo el vocero
del Departamento de Estado, Richard Boucher, mientras el gobierno se escondía
detrás de los informes de los abortos obligatorios en China para
negarle fondos al resto del mundo. Rumsfeld ha dicho que cualquier acusación
de que Estados Unidos invadió a Iraq para controlar su suministro
de petróleo son totales necedades. El petróleo es
fungible. La gente que lo tiene quiere venderlo y no importa a quién
se lo venda.
Sesenta a uno
Ahora los soldados son el último bien de consumo en una guerra
en la que no importó a quién se la vendió Estados
Unidos. Rumsfeld dice que Estados Unidos necesita mantener altos los números
de las tropas para acabar con el caos en Iraq. Las últimas tres
semanas han sido las más mortíferas para los estadounidenses
en la invasión y ocupación de Iraq, que lleva 13 meses.
Desde el 31 de marzo, alrededor de cien soldados estadounidenses han muerto.
La cifra total asciende a 706 desde que la guerra terminó oficialmente.
Pero, a final de cuentas, será exitoso, dijo Rumsfeld.
Los soldados estadounidenses ya son exitosos en darle muerte a los iraquíes.
En la invasión misma, de mediados de marzo al primero de mayo de
2003, las fuerzas estadounidenses y británicas mataron iraquíes
en una proporción de 60 a uno, según el Project for Defense
Alternatives (Proyecto de Alternativas para la Defensa) con sede en Cambridge.
Rumsfeld hizo alarde de que el personal militar iraquí se convertiría
en nuestro amigo leal una vez que se le persuadiera de que el régimen
es historia.
Sadam Hussein fue capturado. Sin embargo, el caos continúa. En
la insurgencia más reciente, hemos matado a unos mil iraquíes.
A pesar de las víctimas estadounidenses, todavía seguimos
matando iraquíes en proporción de diez a uno. El comandante
de las fuerzas estadounidenses en Iraq, Ricardo Sánchez, hace alarde
de que los insurgentes han visto desatado el poderío del
ejército estadounidense.
Rumsfeld necesita más soldados para desatar más poderío.
Ya hemos visto esto antes. En 1966, en Vietnam, matamos a soldados norvietnamitas
y del VietCong en una proporción de 14 a uno. El ejército
estadounidense estaba convencido de que ganaría una guerra de desgaste.
Intensificamos la guerra. Sin embargo, en 1967, 1968 y 1969 los
años en los que los estadounidenses tuvieron el mayor número
de bajas en batalla la proporción de muertes siguió
siendo de un soldado estadounidense por cada 14 combatientes de Vietnam
del Norte.
En 1968, el general del ejército William Westmoreland dijo: Se
puede desgastar al enemigo, se puede elevar el precio, y se está
elevando al punto en que puede ser intolerable para el enemigo.
Los soldados estadounidenses eran fungibles. Para sorpresa
de Westmoreland, la otra parte decidió que también lo eran.
La semana pasada, Rumsfeld dijo: Desde luego que no habría
calculado que habríamos tenido el número de individuos perdidos
que perdimos en la última semana. Este es el mismo Rumsfeld
que el año pasado dijo: Es justamente a causa de nuestro
incontenible poder y nuestra certeza en la victoria que creemos que podemos
ganar esta guerra y quitar al régimen mientras seguimos esforzándonos
por evitar la pérdida de vidas inocentes. Nuestras capacidades
militares son tan devastadoras y precisas que podemos destruir un tanque
iraquí bajo un puente sin dañar el puente. No necesitamos
matar miles de iraquíes inocentes para remover del poder a Hussein.
Incluso con base en las estimaciones más conservadoras de los observadores
de derechos humanos, no evitamos la pérdida de vidas inocentes
mientras quitábamos al régimen. El Proyecto de Alternativas
para la Defensa calculó que entre 3,200 y 4,300 civiles murieron
en la invasión. Otros grupos sostienen que alrededor de diez mil
civiles han muerto en la invasión y la ocupación. Eso se
traduciría en una proporción de muertes durante la invasión
de al menos 23 civiles por cada soldado estadounidense.
Si la cifra de diez mil, usada por Medact, la sección británica
de International Physicians for the Prevention of Nuclear War (Médicos
Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear), organización
ganadora del Premio Nobel de la Paz, es precisa, entonces estamos matando
civiles iraquíes no a los soldados iraquíes, sino
a mujeres, niños y hombres que no son militares en una proporción
de 14 a uno. Es la misma proporción en la que matamos a los soldados
norvietnamitas.
Los soldados estadounidenses se están volviendo fungibles
en otra forma. Aun cuando Gran Bretaña fue el único país
que proporcionó más de cinco mil tropas para ayudar a los
estadounidenses, que actualmente suman alrededor de 134,000, el Gobierno
de Bush ha alardeado sobre una coalición poderosa. Sin embargo,
una vez que el nuevo Primer Ministro de España, José Luis
Rodríguez Zapatero, anunció la retirada de las 1,300 tropas
de su nación, el papel repentinamente no es tan importante. Sánchez
dijo que la pérdida de las tropas españolas es claramente
manejable. No es un problema militar significativo.
Rumsfeld dijo que el petróleo es fungible, porque terminará
en manos que pueden pagar por él. Ahora dice que los soldados son
fungibles. Pero por la forma en la que hemos maltratado a los iraquíes,
es posible que la guerra ya esté perdida, sin importar cuántas
tropas pongamos allá.