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Palabras
40 mil años atrás: El dino-sapiens

Nos encontramos en medio de un inmenso continente, 230 millones de años atrás. Su nombre es Pangea.

Publicada 29 de abril 2004, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

pintorbalaguer@hotmail.com

En el mundo sólo existe una enorme porción de tierra, rodeada por un océano grandioso y poco profundo. Es el Súper Continente, donde no hay montañas como el Himalaya y los Alpes, y se encuentra cubierto de coníferas cicadáceas y enormes helechos. Estamos en la era Mezoica, en la mitad del período triásico ¡230 millones de años atrás! El hombre aún no ha aparecido en el mundo.

Sesenta millones atrás: una bestia colosal cruza la llanura prehistórica. Es el último dinosauro sobre la tierra. Se trata de un branquisaurio del Período Jurásico. Camina hacia un sol que atardece. La inmensa noche de una catástrofe universal empieza a cubrir el mundo. La gloria de los grandes reptiles ha eclipsado.

Sesenta millones más tarde vendrá otra bestia colosal bípeda y sapiente a dominar el planeta. Será su majestad el hombre. Hombre y dinosaurio, sin embargo, nunca se verán uno ante el otro. Porque el reptil prehistórico se extingue hace más de 60 millones de años atrás de nuestra época, en tanto la humanidad aparecerá en la llanura tan sólo 40 mil años atrás.

Dinosaurio es el término común que se utiliza para designar a cualquier espécimen del grupo de los grandes reptiles, ahora extintos, que rondaron la tierra por más de 160 millones de años atrás. En todo caso, se podría eventualmente designar al hombre como el “dino sapiens”, que podría desaparecer en siguientes cataclismos universales. Nuevamente la destrucción de un mundo anterior dará —en un nuevo génesis— la oportunidad de que un nuevo mundo y una nueva especie maravillosa surjan del caos del origen...


Día a Día
Un paso decisivo


La historia de los últimos cincuenta años es muy ilustrativa. Durante la década de los años sesenta, varios partidos socialistas, en especial el alemán, abjuraron del marxismo para reestructurarse como un movimiento basado en el Orden de Derecho, el respeto y reconocimiento de la propiedad privada, la defensa de las libertades individuales y la democracia.

El paso fue decisivo pues los socialistas alemanes procedían del marxismo; si bien recordamos, su fundador fue el mismo Marx. A la reconversión de los socialistas alemanes siguieron luego los laboristas ingleses, el PSOE español y el resto de partidos socialistas de Europa Occidental.

El colapso de la Unión Soviética obligó a más y emblemáticos cambios.


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