elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

El día dedicado a quienes trabajamos

El rendimiento del trabajador depende en altísimo grado de las herramientas, los conocimientos, la experiencia y la inventiva de que disponga.

Publicada 29 de abril 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com

El trabajo organizado y fructífero, para diferenciarlo de lo que muchos hacen para sobrevivir, es resultado de la iniciativa, de las buenas leyes, del orden, la seguridad y la convivencia pacífica de la gente. Los pueblos que apoyan a sus productores, que respetan la propiedad y el fruto del esfuerzo individual, que premian la eficiencia y operan bajo una economía de mercado, son los más prósperos y felices. Por el contrario, el empleo falta donde hay desorden, se echa a unos contra otros y se persigue el éxito y la capacidad.

En vísperas de una nueva celebración del “Día del Trabajo”, el primero de mayo, los salvadoreños debemos pensar en lo que es el trabajo, en cómo volverlo más productivo y los mecanismos que tenemos a nuestro alcance para generar más y mejor empleo en nuestro país. También tenemos que reconocer que éstos son procesos que toman tiempo, que no podemos esperar que por milagro y de la noche a la mañana haya abundancia de empleo, y que los ingresos de la gente van a mejorar sin que haya asimismo una elevación en la productividad general.

Trabajadores, es de vital importancia reconocerlo, somos todos los que nos involucramos en producir bienes y servicios. Trabajador es el mecánico, como lo es el músico, el banquero, el pediatra y el director de una empresa. Se trabaja con las manos pero igual elaborando ideas, imaginando proyectos nuevos e inclusive sólo pensando. Hasta los políticos, estirando el concepto, trabajan.

El rendimiento depende en altísimo grado de las herramientas, los conocimientos, la experiencia y la inventiva de que disponga un trabajador. El labrador hace muy poco con sus manos, mejora su rendimiento al contar con un arado de bueyes y multiplica enormemente su productividad si dispone de un tractor. Pero arado de bueyes y tractor se tienen cuando alguien invierte en adquirirlos, como la costurera que compra su máquina eléctrica de coser incrementa mucho el número y la calidad de las prendas que elabora. De allí la gran importancia que tiene el ahorro (la fuente de las inversiones) pero también la seguridad jurídica que estimula esas adquisiciones.

Hay que reforzar la convivencia

La mayoría de personas ignora que de los ingresos que tienen los negocios, más del setenta por ciento se destina al pago de salarios. Lo que queda va a ganancias (el pago por el riesgo de tener una empresa), a los gastos de operación y mantenimiento, a ahorro y futuras inversiones. La regla es que el empresario recibe por sus esfuerzos (mantener el empleo en sus empresas, producir y crecer) aproximadamente la mitad de la propina que se le deja al mesero que nos atiende en un restaurante. Y hablando de meseros y cantineros, hay que cuidarse de no caer en la mentalidad que tienen algunos de ellos, que ven a los ricos divertirse pero no les ven cuando están trabajando.

El Día del Trabajo debe ser la ocasión para reforzar la armonía y el entendimiento entre todos los que trabajan en un país: empresarios, obreros, profesionales, inversionistas, empleados públicos. Hay que rechazar los llamados a la violencia y a la discordia y la lucha de clases, como debe condenarse la perversa venta de promesas vacías y sueños irrealizables.


elsalvador.com WWW