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Mujeres que se superan

La fontanería, electricidad, mecánica, pintura y otros son parte de los talleres impartidos gratuitamente con ayuda extranjera w Varias hablaron de sus experiencias

Publicada 27 de abril 2004, El Diario de Hoy

Ciudad
El Diario de Hoy

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Tareas. Con las capacitaciones impulsadas por las entidades, hoy tendrán una opción más de empleo o autoempleo.. Foto EDH

Más de 400 féminas decidieron aprender un oficio no tradicional.

La mecánica automotriz, electricidad, fontanería, distribución de correspondencia, pintura de casas, son algunas de las áreas que prefirieron las alumnas que asistieron al proyecto de formación laboral para mujeres en El Salvador.

En un principio, preveían capacitar a 110 mujeres en total, pero tuvieron una respuesta aceptable de las beneficiarias y el número aumentó, explicó Lydia Jiménez, representante de Apy Solidaridad en acción, entidad española que financia el proyecto, junto a la Junta de Andalucia y la alcaldía de San Salvador.

Los talleres impartidos suman diez, pero hay mujeres que se inscribieron en más de uno.
“Tenía deseos de aprender a hacer las cosas, para ponerlas en práctica en la casa, porque hay cosas que reparar y ya no se tiene que pagar o esperar que llegue el esposo para que lo haga”, expresó Marta Lucía Villalta, de 48 años.

Agregó que también lo hizo con la intención de un autoempleo y tener una fuente de ingreso.
Marta se inscribió en los talleres de electricidad, fontanería, jardinería, decoración y cocina.

A diferencia de Villalta, Abelina Ramírez, de 40, otra de las beneficiarias, relató que en un inicio llegó con la idea de inscribirse en el taller de cocina, pero al final decidió ingresar al de electricidad.

Estos conocimientos ya le dieron sus primeros frutos. “Ya tuve mi primer ingreso cuando aún estaba en las prácticas, porque fuimos donde unos conocidos a hacer unas reparaciones con el instructor y hasta nos pagaron”, comentó.

Reveló que al principio da un poco de miedo trabajar con electricidad, pero es bonito porque pueden arreglar los desperfectos en sus propias casas y ganarse un dinero extra con los vecinos.

Casi todos los talleres han tenido demanda, pero de los no tradicionales, los de más asistencia han sido el de mecánica automotriz, electricidad domiciliar, fontanería y pintura de casas, explicó Cristina López, directora del programa de formación laboral de mujeres.

Los equipos

A las alumnas les entregaron uniformes, de acuerdo a la especialidad; refrigerio, herramientas y material didáctico sin ningún costo. Además, todos las áreas han estado acompañadas de dos módulos en los que les han orientado para la búsqueda de empleo, desde cómo redactar una solicitud, un currículo, hasta aspectos de presentación para una entrevista.

También les instruyen en materia de derecho laboral y autoempleo.

El proyecto lo ejecutan desde el año pasado y ahora que están por finalizar, se enfocarán en conseguir empleadores para insertar a las capacitadas.

Las otras capacitaciones
- La decoración de jardines fue uno más de los conocimientos que adquirieron.
- También les enseñaron acerca del cuidado de los enfermos, como inyectarlos, aseo y otros cuidados importantes.
- Otro de los talleres consistía en aprender cómo cuidar a niños y niñas. Dinámicas y juegos para entretenerlos durante el día.
- La cocina y la seguridad alimentaria constituyó una de las áreas que las mujeres buscaron, a parte de los talleres no tradicionales para este sector.
- Todos los impartieron gratuitamente.


Un espacio para hacer las prácticas

Cada sábado, un grupo de 15 alumnas realizan sus prácticas de mecánica automotriz en empresas de este rubro.

“Allí les han dado la oportunidad de hacer sus horas sociales (en total son 42)”, precisó Cristina López, directora del proyecto de formación laboral y empleo para mujeres en El Salvador.

Los talleres Castillo Hermanos, Centroamérica y otros, son algunos de los lugares que les han abierto el espacio.

La preocupación porque las beneficiadas obtengan una oportunidad laboral ha hecho que en la institución hagan su propio rincón para practicar.

Allí colocan, de manera informal, algunos carteles en los que las asistentes se informan de las ofertas de empleo y puedan elegir entre las que más les favorezca.

“El planteamiento es que este proyecto se pueda quedar como una entidad permanente, a través del financiamiento de otras instituciones”, manifestó Lydia Jiménez, cooperante española de Apy solidaridad en Acción.

El monto total del proyecto, según Jiménez, es de 125 mil 424 euros (150 mil 509 dólares).
También la alcaldía de San Salvador puso su “granito de arena” en la ejecución de las capacitaciones.

“Nos asignaron dos promotoras del Distrito Tres para que nos dieran un porcentaje de su tiempo”, acotó la española.

 

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