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| Heridos. Niños alcanzados por la onda
expansiva..Foto AP |
Agencias
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Lla explosión ocurrida por un choque de trenes
en la estación ferroviaria de Ryonchong, en Corea del Norte, pudo
tener una potencia mecánica equivalente a una bomba de entre uno
y varios kilotones, a juzgar por el cráter de 50 metros de profundidad
creado en el lugar y el destructivo radio de acción, de hasta unos
quinientos metros. Los reporteros y los testigos que llegaron al lugar
describieron escenas apocalípticas.
Algunos tejados de las casas cerca del lugar saltaron en pedazos por la
onda expansiva, mientras los cristales de las edificaciones más
alejadas se hicieron añicos a cuatro kilómetros de distancia.
El último balance mortal provisional es de 161 muertos, entre ellos,
79 niños.
Una bomba de un kilotón (1,000 toneladas de TNT) puede dejar, de
acuerdo con la Federación de Científicos Americanos, un
radio destructivo de 140 metros en el que morirían el 50 por ciento
de las personas.
Según las primeras investigaciones, la explosión pudo producirse
por un contacto eléctrico entre vagones de un tren que contenía
nitrato de amonio, una sustancia volátil y muy explosiva.
Llega la ayuda
Equipos de higiene personal, sopas instantáneas y tabletas de purificación
de agua empezaron a llegar por millares ayer al poblado norcoreano, como
parte de los esfuerzos de ayuda internacional.
Mientras una fría lluvia bañaba la derruida comunidad de
Ryongchon, los grupos de ayuda advertían que era necesaria mayor
asistencia.
Hay una gran necesidad de ayuda, dijo Brendan McDonald, coordinador
de ayuda de las Naciones Unidas en Pyongyang, la capital norcoreana. Las
necesidades inmediatas de las personas sin hogar están cubiertas.
La preocupación principal es por quienes están hospitalizados.
El Gobierno de Japón planea enviar equipos médicos, mientras
que el de Rusia prometió también ayuda. Corea del Sur, Australia
y China se han comprometido también con fondos y provisiones.
John Sparrow, vocero de la Cruz Roja en Pekín, indicó que
los suministros de agua y electricidad quedaron interrumpidos.