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Natural.
La noche de danza en el Luis Poma concluyó con la coreografía
de Francisco Castillo, Natural. Foto EDH/ Omar
Carbonero. |
Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La penumbra dominaba el frente del salón. Sobre el escenario,
justo al centro, una tenue luz dejaba ver cuerpos humanos hechos nudo.
Con lentitud, una de las figuras se desenrolló y en absoluto silencio
comenzó a moverse. El público fijó la vista en ellos.
Uno a uno, siete bailarines unieron sus destrezas para crear una especie
de formas aladas que jugaban con sus sombras por todo el espacio delante
de los espectadores.
Nadie hacía ruido. La gente esperaba con incertidumbre algún
sonido que destacara con armonía los sensuales movimientos de esos
pájaros pintados.
Transcurrirían varios minutos, antes de que ritmos exóticos
rompieran el silencio. Cuatro hombres y tres mujeres dieron una muestra
de danza contemporánea, la noche del sábado, en el Teatro
Luis Poma.
El
grupo de maestros y alumnos destacados de la Escuela Nacional de Danza
Morena Celarié ofrecieron un espectáculo intenso, original
y muy colorido.
La primera de las siete coreografías presentadas fue desarrollada
por todo el equipo, bajo la dirección del coreógrafo Francisco
Castillo, con arreglos musicales de David Halpim y Mickey Hart.
Hay que reconocer la habilidad y el talento innato de los siete bailarines,
aunque hubo varios momentos de la pieza en que perdieron la sincronía.
No obstante, la fortaleza y agilidad del grupo se impuso y el público
aplaudió con entusiasmo.
El segundo acto en la agenda fue presentado por Martha Castellón,
Xucit Cuestas y Víctor Candray. Se llamaba Semilla. La coreografía
fue concebida por Sonia Franco, directora de la Escuela Nacional de Danza.
La música, un arreglo de Greg Ellis, Philip Glass y Vangelis.
Las luces amarillas y naranjas dominaron esa representación. Los
cálidos colores que gobernaron la escena se fusionaron con la melodía,
el vestuario y las expresiones corporales de los bailarines, para dar
una sensación de vida.
La pasión no abandonó el escenario. El dueto que precedió
a Semilla mantuvo las sensaciones eróticas con la interpretación
de Xenia Vaquerano y Francisco Castillo. Martha Castellón y Xucit
Cuestas se lucieron como solistas.
La
primera de las bailarinas tuvo a su cargo una interesante Improvisación,
con un acompañamiento de percusión a cargo de Óscar
Moreno, Rie Hirota y Mauricio González.
Xucit impresionó al público con su actuación titulada
Ayer, hoy... siempre. Con una especie de jaula, la joven desarrolló
la coreografía de Sonia Franco musicalizada con la pieza Apocalíptica.
Luego siguió un dueto de Martha Castellón y Óscar
Moreno, para finalizar la noche con la pieza Natural, protagonizada por
todo el elenco.
Una fiesta internacional
27 de abril La dirección de Creatividad de la Escuela de Danza
Morena Celarié ofrecerá una jornada dedicada a los chiquitines.
La actividad iniciará a las 4:30 de la tarde, en la Sala 1, de
la Escuela. Tel. 221-0972.
29 de abril La Unidad de Proyección de la Universidad de El Salvador
invita a celebrar el Día Internacional de la Danza con un encuentro,
en el que participarán diversidad de grupos, a partir de las 4:00
de la tarde. Tel. 771-1191.
Coreografías de los mejores
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Exótica
La primera pieza danzada por los bailarines fue una coreografía
de Francisco Castillo, Pajáros pintados. |
Esencia
Martha Castellón y Óscar Moreno tuvieron a su cargo
la coreografía de Mauricio González, ¿Es así?
Así es. |
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Destreza
Xucit Cuestas sorprendió con su actuación en la pieza
titulada Ayer, hoy... siempre. |
Sensualidad
Martha Castellón, Xucit Cuestas, Víctor Candray interpretan
la coreografía Semilla, de Sonia Franco. |

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