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| Las metas. Promover el desarrollo económico,
en salud y educación, son metas de un plan que se impulsa en
varios sitios. Foto EDH |
Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Viven a orillas del río Lempa, en los alrededores de los embalses
hidroeléctricos. Su sistema de vida depende de lo que puedan cultivar
en la zona, ya que esto les permite obtener ganancias para mantener un
nivel de vida aceptable dentro de sus posibilidades.
Su empeño y sus ganas de salir adelante les han valido para superarse
y mejorar su calidad de vida.
Son numerosas familias que para ello, han contado con la ayuda de varias
entidades, quienes además de capacitarlos en diferentes ramas de
la agricultura y agroforestería también se preocupan porque
estas familias tengan atención médica oportuna.
Tanto la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del río
Lempa (Cel) como el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social
(MSPAS), el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal
(Centa) y el Centro Nacional de Desarrollo Pesquero (Cendepesca) realizan
desde 1999 un programa de ayuda a las familias que viven cerca de los
embalses hidroeléctricos.
Las metas
El programa tiene como fin principal contribuir al desarrollo sostenible
e integral de estos habitantes por medio de integración, coordinación
y logro de la eficiencia de las diferentes actividades.
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| Favorecidos. Pescadores artesanales en El Guajoyo.
Foto EDH |
Según explicó Héctor Oliverio Lucha, del Centa,
entre los logros del año pasado realizados en la zona occidental
del país está la construcción de siete módulos
avícolas artesanales, para un promedio de 25 aves cada uno.
Además construyeron obras de conservación de suelos y se
establecieron parcelas demostrativas incentivando la diversificación.
Se logró orientar el uso adecuado de agroquímicos, la utilización
de fertilizante e insecticidas naturales, abonos orgánicos, la
reforestación con 2,500 árboles de sauce en las riberas
del embalse, una mejor información ambiental y conciencia de protección
al medio ambiente.
Gracias a este programa, hoy manejo mi módulo avícola
con 38 gallinas. Mi marido, por su parte, ha mejorado la pesca,
relató María Luz Hernández de Barrientos, vecino
de la central hidroeléctrica de El Guajoyo, en Metapán.
Pero la rama médica tampoco se queda atrás en los avances
que han mostrado las comunidades beneficiadas, entre ellas Guajoyo, El
Paraíso, El Dorado, Santa Rita, San Francisco Lempa, Potonico y
Guija.
Una de las zonas más representativas es la del Cerrón Grande,
donde en el 2003 no se detectó ningún caso de dengue. En
Santa Rita, redujeron el índice larvario del 80, al cuatro por
ciento.
