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| Festejo francés - Dado Prso (9) del Mónaco,
hace un gesto hacia las tribunas para celebrar con los hinchas su
gol. El atacante croata abrió el marcador al minuto 17. Foto
EDH |
AP
El Diario de Hoy
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Con un hombre menos en el terreno de juego y cuando la cuesta se le hacía
más empinada y el camino más escabroso, un gol del atacante
Fernando Morientes encaminó ayer al Mónaco hacia una victoria
3-1 ante el Chelsea de Inglaterra y dio un paso firme para avanzar a la
final de la Liga de Campeones.
El tanto del delantero español Morientes, máximo goleador
de la Copa fue a los 78 minutos, cuando en el ambiente se sentía
un fuerte aroma de empate.
El croata Dado Prso había adelantado al Mónaco con su gol
al minuto 17, mientras que el argentino Hernán Crespo niveló
transitoriamente el marcador para el Chelsea al 22.
El marfileño Shabani Nonda, quien recién había ingresado
por Ludovic Giuly, puso cifras definitivas al meter la primera pelota
que tocó a los 83.
El encuentro de vuelta se jugará el miércoles 5 de mayo
en el feudo del Chelsea en Londres.
Mónaco venía de dejar fuera en los cuartos de final nada
menos que al Real Madrid de España, precisamente con goles de Morientes,
un jugador que les fue cedido a préstamo por los merengues y que
aún recibe parte de su sueldo de manos del club merengue.
Chelsea también protagonizó una sorpresa mayúscula
en la Liga de Campeones, al haber eliminado a su compatriota Arsenal,
también uno de los candidatos a llegar más lejos en la Champions.
En un encuentro bastante parejo y con llegadas en ambas porterías,
el Mónaco inclinó la balanza con un par de goles marcados
en el último cuarto de hora.
Los de casa abrieron el marcador cuando la defensa del Chelsea no pudo
despejar un balón servido desde la izquierda por el mediocampista
Jerome Rothen en un tiro libre. La pelota quedó flotando en el
área hasta que Prso la cabeceó adentro.
El argentino Valdanito Crespo igualó cinco minutos
después en una jugada en la que el mayor crédito fue para
el atacante Eidur Gudjohnsen.
El islandés había fallado en su primer intento al encarar
al arquero, quedándose sin balance, pero mantuvo el control del
balón y se lo dejó colocado a un Crespo que estaba ubicado
a boca de jarro. Sólo tuvo que tocar a placer, para poner el parcial
1-1.
El empate pareció contentar al Chelsea y a partir de entonces adoptó
una tónica conservadora, aunque nunca dejó de tejer jugadas
de peligro al arco que defendía el meta Flavio Roma.
Al Mónaco se le complicaron las cosas cuando se quedó con
un jugador menos en la cancha, por la expulsión de su volante griego
Akis Zikos, tras cometerle una fuerte falta al contención francés
Claude Makelele. Todo parecía indicar que el club francés
se vcendría abajo en el juego.
Pero Chelsea no aprovechó la ventaja numérica y Morientes
le hizo pagar caro en una jugada de contragolpe, definiendo con un soberbio
remate de derecha, su octavo gol en la Copa.
Nonda terminó de liquidar el partido al meter una pelota en diagonal
servida por Rothen.