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Claribel, la poeta que nunca se rindió

Por momentos le afectó que le vieran como loca, por su deseo de escribir. Esos comentarios dejaron de importar

Publicada 20 de abril 2004, El Diario de Hoy

Con energía. Claribel habla con entusiasmo sobre su vida. Foto EDH

Morena Azucena
El Diario de Hoy

vida@elsalvador.com

Claribel Alegría ha devorado libros desde muy niña. En la autobiografía que aparece en la antología Esto soy, relata las primeras lecturas que le atraparon y que le impulsaron a dedicarse a la carrera literaria.

“Recuerdo una noche, cuando tenía 14 años, en que comencé a leer las Cartas a una joven poeta, de Rainer María Rilke. No pude dejar el libro, sino hasta que lo terminé”, relata.

Pero eso no fue todo. La pequeña Claribel se dispuso a caminar por su casa, “como una sonámbula”. Mientras lo hacía, este pensamiento se le cruzó por la mente: “Me senté a la orilla del patio y me puse a ver las estrellas. Acababa de darme cuenta de que sería una poeta, de que ése sería mi destino, costara lo que costara, o que nunca encontraría la felicidad”, dice.

Otras lecturas que disfrutó en sus primeros años fueron La Biblia, La Ilíada, Los diálogos de Platón, La divina comedia, Los miserables, entre otros.

Buena estrella

Una vez que se alimentó con obras clásicas, Claribel se lanzó a escribir y a soñar con irse de Santa Ana... su hogar.

“Ser poetisa en El Salvador no era fácil en esos días. Las mujeres y los hombres las veían como locas o pedantes. Le supliqué a mi madre que no le dijera a nadie que escribía. Mis amigas se burlarían de mí, y ningún muchacho me invitaría jamás a bailar”, anota en la autobiografía.

Antología. El libro tendrá un costo de $11.80. Foto EDH

A pesar de esos temores, ella comenzó a investigar y a leer las propuestas de las poetisas como Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral, Delmira Agustini, Alfonsina Storni y Juana de Ibarborou.

Tampoco dejó de leer a Claudia Lars, compañera de colegio de su madre.
En 1948, la buena estrella brilló para Claribel. Ese año se publicó Anillo de silencio, su primer libro.

Los padrinos de este fruto fueron el filósofo mexicano José Vasconcelos y el poeta español Juan Ramón Jiménez.

Para celebrar los 80 años de la escritora

Para concluir la VI Semana de la Lectura, la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) presentará la antología de Claribel Alegría, titulada Esto soy.

La selección de los versos fue realizada por el escritor salvadoreño Luis Alvarenga.
El compilador, quien reconoció su sólida amistad con Claribel, dijo que este reconocimiento es por su próximo arribo a los 80 años de edad. Además, es una manera para divulgar la obra gestada en sus primeros años como poeta.

Para documentar esta antología, Alvarenga viajó a Nicaragua junto al coordinador de la DPI, Carlos Clará.

Esta edición está ilustrada con fotografías en donde Claribel aparece con Julio Cortázar, Mario Benedetti y otros escritores.

En España. Su esposo, Darwin Flakoll, le fotografió en Sevilla, España, en 1960. La amiga. La escritora compartió con Eduardo Galeano. La madre. Claribel Alegría aparece con sus tres hijas.

Huellas

1924 Nace en Nicaragua. Pero se traslada a El Salvador con sus padres.
1948 Publica el poemario Anillo de silencio, bajo el sello de la editorial Botas.
2004 Al arribar a los 80 años, el poeta Luis Alvarenga hace una antología poética de Claribel Alegría, editada por la DPI.


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