Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El descanso de los residentes en la 5a. Avenida Sur, del Barrio San
Sebastián, es interrumpido de madrugada, debido al ruido estridente
que producen los buses de la Ruta B, al momento de calentar motores.
Los alumnos del Centro Escolar Católico San Sebastián y
del Centro Escolar Juana López también tienen problemas,
porque las unidades son estacionadas en las entradas de los edificios
y les obstaculizan el paso.
Maestros y alumnos afirman que los vehículos dificultan el paso
y la visión de los alumnos a la hora de cruzar la calle.
Y para colmo, el humo que emanan los automotores contamina los salones
de clases.
Nohemí Escobar, directora de la Juana López, detalló
que el humo y el ruido afectan la enseñanza, porque los alumnos
se distraen con facilidad.
Hemos hablado con la Alcaldía, pero no hay otro lugar donde
ubicarlos. Los niños son pequeños y es peligroso si ellos
se cruzan la calle y el conductor no los puede ver por el retrovisor,
manifestó la maestra.
Debido a lo anterior, maestros y padres de familia piden al Viceministerio
de Transporte y a la alcaldía municipal que intervengan. De no
lograr una respuesta, le solicitarán a la empresa privada que les
donen barriles para llenarlos con concreto y colocarlos en los alrededores,
y así evitar que estacionen los autobuses.
Es un problema que los buses se estacionen allí. Los padres
tienen un espacio mínimo para ingresar o salir de la escuela. Además,
los señores de los buses se expresan con vocabulario soez y los
niños escuchan, manifestó Adolfo Vásquez, subdirector
de la escuela San Sebastián.
