Henry Santos
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La Unidad de Administración de Justicia y Fe Pública,
de la Fiscalía Regional de San Miguel, participó ayer en
la vista pública contra el ex agente Miguel Ángel Gaytán
Cortez, de 24 años, y el motorista José Salvador Escobar
Peña, de 27.
Ellos eran de la Policía Nacional Civil (PNC) y hoy se les acusa
de falso testimonio. El juicio se celebró en el Juzgado Segundo
de Sentencia de San Miguel. Ambos imputados sirvieron como testigos en
el caso contra Reyna González de Chicas, de 42 años, procesada
por homicidio en un supuesto delincuente, Alfredo de Jesús Cañas.
Irregularidades
Durante la primera vista pública realizada en contra de Reyna de
Chicas, en el Juzgado Primero de Sentencia, el 24 de septiembre de 2002,
el resultado fue una condena de 10 años para la imputada.
Ante la resolución del juez, la defensa alegó ciertas irregularidades
durante el proceso y llevó el caso a la Corte Suprema de Justicia.
Ésta anuló la condena y ordenó un nuevo juicio, esta
vez en el Juzgado Segundo de Sentencia.
En esta ocasión, Gaytán y Escobar cambiaron la versión
original de los hechos y con base a esto, de Chicas fue absuelta de cargos.
Debido a esta contradicción se abrió el proceso en contra
de los imputados por falso testimonio.
En el primer juicio, las declaraciones hechas por los dos hombres son
las siguientes: El 20 de marzo de 2002, Alfredo de Jesús Cañas
denunció al 911 que el esposo de Reyna González le había
amenazado a muerte.
Cuando el agente Gaytán acudió al llamado, la mujer, con
arma de fuego en la mano, disparó en contra de Cañas, quien
murió dentro de la patrulla policial. El motorista dijo haber desarmado
a la mujer.
Luego cambiaron su versión. Entonces las miradas se posaron en
las figuras del ex policía y el motorista. ¿Qué provocó
el cambio en su testimonio? En su vista pública tal vez se sabrá.
