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| Miguel Riquelmi del Chalatenango, marca a jugador
del Águila de San Miguel. Foto EDH/Lissette
Lemus |
Mario Posada
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Simple y sencillamente, Chalatenango fue mejor. Llegó anoche al
Juan Francisco Barraza para derrotar 3-1 con claridad a un Águila
que una vez más dejó en evidencia su fragilidad defensiva.
Los norteños contaron con una inspirada faena creativa de Edler
Lara y del panameño Nicolás Muñoz que se convirtió
en el verdugo de los migueleños al marcar los tres goles chalatecos.
Águila volvió a ser el equipo intermitente que inicia el
juego a todo vapor pero cuyo fútbol se va diluyendo conforme el
equipo contrario se asienta en el terreno de juego.
Águila marcó el primer gol al minuto 7, por medio de Amaya
del Cid, quien prendió de derecha un centro de Torres Alegría.
Chalatenango no se amilanó y trató de responder, pero se
encontró con un Darío Larrosa inspirado en el mediocampo
que no permitía que el balón pasara por los pies de Edler
Lara.
Hasta el 23, se sucedió el primer tiro a puerta de Chalatenango
por medio de Salvador Portillo, que salió desviado.
Dos minutos más tarde, Álex Campos pudo poner el 2-0 pero
su remate se fue desviado.
Al 31, el panameño Muñoz aprovechó un pelotazo
de Lara por derecha, dejó la marca de Almada y su disparo pasó
en medio de las piernas de Juan José Gómez, para el empate
de Chalatenango.
Fallidos
En la segunda parte, Águila tuvo un par de ocasiones para irse
arriba en el marcador, pero ni Campos ni Corrales pudieron concretar.
Al 54, Muñoz aprovechó una escapada de Adonai Martínez
por la izquierda y empujó el balón a un costado de Juan
José Gómez para la ventaja chalateca.
Cinco minutos más tarde, el panameño nuevamente volvió
a marcar, esta vez dejando en el camino a Néstor Morales y fusilando
a Gómez sin misericordia.
Coria quiso enderezar el barco ante la rechifla del público migueleño
y mandó a Anderson Da Silva por Jiménez y al Zarco Rodríguez
por Amaya del Cid, sin embargo, estos cambios no resultaron ya que Chalatenango
le apostó a la inspiración de Edler Lara y a la velocidad
de Muñoz y Obregón.
Águila intensificó sus embates, pero la efectiva labor de
Diego Álvarez y compañía no dio libertades y guardó
bien la victoria.
