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| A privados. El puerto de Acajutla, creado en
1952, podría ser administrado desde el próximo mes por
un consorcio liderado por una empresa chilena. Foto
EDH |
Wilfredo
Moreno
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Un consorcio conformado por una empresa chilena, otra peruana y dos salvadoreñas
podría ser el nuevo administrador del puerto de Acajutla, Sonsonate,
si son aceptadas sus ofertas de licitación.
El grupo de empresas fue el único que presentó ayer las
ofertas técnica y económica a la Comisión Ejecutiva
Portuaria Autónoma (CEPA), para lograr la concesión del
terminal.
Precisamente ayer venció el plazo para que las empresas interesadas
en operar el puerto durante los próximos 25 años presentaran
sus ofertas.
La fecha para presentarla había sido postergada desde hace quince
días.
El plazo para hacerlo era a las 10:30 a.m. A esa hora sólo el consorcio
liderado por la empresa chilena se hizo presente. Un total de diez empresas
retiraron las bases de licitación en noviembre de 2003.
Ruy César Miranda, presiente de CEPA, decidió
reservarse los nombres de las empresas competidoras para no entorpecer
el proceso de licitación que dirige un equipo evaluador.
El presidente de la autónoma calificó el proceso como satisfactorio,
a pesar de que sólo recibieron propuestas de un solo ofertante.
Miranda afirmó que desde un inicio observaron que del universo
de las diez empresas interesadas no todas cumplían con algunas
condiciones necesarias para lograr la adjudicación.
Una de esos requisitos es que el nuevo administrador debía tener
experiencia en operación portuaria, así como capacidad financiera
para poder participar de la licitación.
Esa situación hizo suponer que los interesados podrían hacer
alianzas para poder participar.
Tuvimos un resultado satisfactorio ya que dentro de las posibilidades
que teníamos de que no se presentará nadie, o que se presentarán
menos de tres o las tres probables, al final si lo hizo un consorcio de
cuatro empresas, dijo Miranda.
Del consorcio, sólo la empresa chilena era parte de las diez que
compraron las bases de licitación.
Miranda afirmó que la líder del consorcio ha tenido experiencia
por más de una década en la operación de puertos
en Chile.
Asimismo ha logrado concesiones de terminales en unos 20 países
y presta servicios de transporte de carga marítima y logística.
No dudamos nosotros que de salir ganador (este consorcio) de esta
licitación vaya a lograr el objetivo que hemos deseado para el
puerto de Acajutla: que venga un operador con experiencia a manejarlo
y desarrolle el área extraportuaria para generar mayor desarrollo
y empleo, dijo Miranda.
El funcionario indicó que por el momento es evaluada la oferta
técnica, la cual comprende la inversión que se deberá
hacer en diversas áreas del puerto. Luego pasarán a la oferta
económica.
El proceso podría tardar alrededor de tres semanas. Si no hay problemas,
en mayo anunciarán si el consorcio ha resultado ganador.
Un proceso revisado con equipo especial
Las ofertas de licitación son revisadas por un
equipo especializado de CEPA, conformado por economistas, financieros,
técnicos portuarios, ingenieros civiles, abogados y asesores.
Dentro del grupo asesor están miembros de BBVA de España
y HPC de Alemania.
El proceso es auditado por la empresa estadounidense Price Water House.
Estamos auditando con una firma reconocida a nivel mundial para
que no quede la menor duda sobre la transparencia que se está manejando,
dijo Ruy César Miranda.
CEPA cuenta además con asesores legales de la firma estadounidense
Baker & Mackenzie.
El equipo deberá determinar si el ofertante cumple con las condiciones
de las bases de licitación y mencionar en presencia del ofertante
si resulta ganador.
Cuando eso sucede, se firma un acta, la cual se eleva a Junta Directiva
de CEPA, la que acuerda la concesión y llama para firmar el contrato.
Inversiones
- El nuevo operador del puerto de Acajutla deberá hacer una inversión
de $18 millones en los primeros diez años.
- Durante los primeros tres años, la inversión deberá
ser de $10 millones.
- Desde el momento en que reciba el control del terminal, deberá
bajar las tarifas de los servicios en 15% y mantenerlas en los dos primeros
años. La CEPA ya las bajó en un 10%.
- Una vez que el concesionario firme el contrato, deberá abonar $12
millones a la CEPA como anticipo del canon.