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| Acuerdo. Representantes de los alumnos se comprometieron
a luchar para lograr la paz entre las instituciones.
Foto: EDH |
Susana Joma
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La mayoría de estudiantes de los centros educativos capitalinos
están cansados de la incertidumbre, de temer que algo les ocurra.
Ayer la comunidad del Instituto Nacional Francisco Menéndez (Inframen)
firmó con la Asociación de Jóvenes y Estudiantes
de El Salvador (AJES), un convenio que pretende unir esfuerzos para buscar
la tranquilidad entre escolares.
AJES es un organismo integrado por jóvenes líderes que en
un momento de su vida, participaron o fueron víctimas de la violencia
escolar. Ahora están convencidos de que eso no debe existir y que
sólo este sector puede poner fin al problema.
El presidente de la Asociación, Cristian Aparicio, explicó
que este convenio tendrá vigencia de tres años y es el primero
de una serie que pretenden suscribir con los gobiernos estudiantiles y
autoridades de varios institutos afectados.
Desde 2002 a la fecha, han muerto por lo menos tres estudiantes y seis
han resultado heridos, debido a la violencia entre estudiantes.
La firma del acuerdo supone que las autoridades de los centros, los alumnos
y la misma asociación deben organizar capacitaciones acerca de
técnicas de negociación y mediación.
De igual forma deben hacer esfuerzos para lograr el apoyo sostenido de
instituciones, que también están interesadas en ayudar,
como el Consejo de Seguridad Pública, El Ministerio de Educación
y Unicef, entre otras.
Los firmantes están comprometidos a presentar ante las organizaciones
enunciadas, así como a otras del sector privado, proyectos que
favorezcan una solución a la problemática, que a diario
afecta a los alumnos.
Por eso, desde ayer quedó conformada una comisión que ejecutará
esos puntos acordados.
La iniciativa también busca que, en un corto plazo, se establezcan
mesas de negociación, entre los líderes de las llamadas
ranflas (pandillas) estudiantiles.
Juan Carlos Espínola, representante de Unicef, quien asistió
al evento, espera que éste sea un proceso de paz que permita mejorar
la situación de los jóvenes y de la sociedad.
Les vamos a ayudar en lo que podamos para lograr lo propuesto,
precisó, tras destacar que el proyecto surgió entre los
jóvenes, sin ingerencia de adultos o instituciones.
Armando Jiménez, del Consejo de Seguridad, subrayó que si
bien al principio hubo dudas en torno al proyecto lanzado por AJES, éstas
ya se disiparon luego de observar el desempeño.
En tanto, Arnulfo Carrillo, director del Inframen, calificó de
excelente la iniciativa de los jóvenes.
Los miembros de AJES esperan que en la práctica, las autoridades
de los institutos respalden los proyectos que los estudiantes propongan,
porque eso determinará también el éxito de la iniciativa.
Ambiente presiona a los jóvenes
- Ángel Cartagena, un joven de 18 años, que perteneció
a las pandillas del Inframen, afirma que para los estudiantes es terrible
despertar en la mañana y decidir acerca de utilizar o no el uniforme,
y que van a salir y pueden sufrir alguna agresión de otros alumnos.
- El joven ex alumno, quien tuvo un buen desempeño académico
e incluso figuró en el Consejo Directivo Escolar, dijo que la mayoría
no quieren entrar en esa vorágine, pero que se ven obligados para
defender sus vidas.
