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Italia/AP
El Diario de Hoy
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Ahí está el hotel donde durmió Mel
Gibson, el restaurante que le preparaba su fettuccini favorito, el café
donde se detenía para tomar su capuchino matinal.
Al estrenarse en toda Italia la cinta La Pasión de Cristo, dirigida
por Gibson, ningún lugar del mundo estaba tan interesado en su
éxito como este rincón en la región pobre de Basilicata.
Durante dos meses el año pasado, Gibson y sus colaboradores se
establecieron en Matera para filmar las secuencias gráficas de
las últimas horas de la vida de Cristo, las sangrientas escenas
de su tortura y crucifixión.
Ahora el pueblo espera convertirse en una mina de oro turística.
Junto con sus famosas sassi, las cavernas excavadas en la
roca que le dan a Matera el aspecto de la antigua Jerusalén, ahora
el pueblo tiene el antecedente de la filmación de la película
para ofrecerlo a los visitantes en los paquetes turísticos, además
de la cantidad de habitantes que trabajaron como extras.
Estamos lejos del circuito turístico; no me hago muchas ilusiones'",
dijo Rosalia Giura Longo, que administra el hotel Italia.
Los paquetes turísticos de La Pasión de Cristo organizados
por agencias de viajes han despertado interés entre los visitantes
estadounidenses y el resto del mundo.

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