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| André Brocker pertenece a ECTI, una asociación
francesa de dirigentes y ejecutivos jubilados. El experto en turismo
impartió varios seminarios recientemente a las autoridades
de la Corporación Salvadoreña de Turismo y la Cámara
Salvadoreña de Turismo. Graduado en ciencias de la Comunicación
en la Universidad de La Sorbona, ha trabajado en África y Europa.
Foto EDH |
Pablo
Balcáceres
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
A sus 57 años, ya jubilado, André Brocker sonríe
con un dejo de robustez. Su vida ha transcurrido en los parajes turísticos
de Francia, Filipinas, Martinica y Camerún, asesorando a hoteleros
y autoridades de turismo.
Pregunta: ¿Cuándo se interesó por esta actividad?
Respuesta: Estuve en países del trópico donde hay mucho
café, caña de azúcar. Conocí proyectos de
gente que quería poner hoteles y senderos turísticos.
P: ¿Cuál es el potencial comercial del turismo?
R: Puede ser la segunda actividad económica de un país como
El Salvador. No veo otra cosa. No tienen petróleo, por ejemplo.
La agricultura sería el número uno y luego el turismo.
P: ¿Qué tipo de turismo se puede hacer en El Salvador?
R: Es necesario un estudio que llevaría de nueve meses a un año.
La primera fase es elaborar un inventario de productos domésticos,
decir: tenemos todos estos sitios arqueológicos, todas estas playas...
P: ¿Pero no hay un inventario actualmente?
R: Es necesario hacer algo muy serio, con fotografías,
investigaciones que involucren historiadores, arqueólogos. Es probable
que haya que complementar algún listado que exista en la Unesco,
en Corsatur.
No tienen un Ministerio de Turismo con gran poder. La presidencia debe
delegar una oficina. El gabinete del presidente debe estar totalmente
implicado.
P: Para fomentar el turismo se necesitan profesionales. En El Salvador
no hay carrera de turismo en las universidades.
R: Eso es como el problema de quién vino primero: el huevo o la
gallina. Si uno hace un proyecto de país, se financia, ese plan
concreto de marketing definirá a qué le apostarán.
Esa es la gallina y la gallina pone los huevos. El primer huevo es la
formación, que se orientará de acuerdo al tipo de turismo
que quieren: queremos un 30% de turismo de masas o un 5% de turismo de
lujo, por ejemplo.
En América Central lo deseable es hacer circuitos para que la gente
pase dos días en cada país. El turista no gasta mucho hospedándose
sólo un día.
P: ¿Qué puede ofrecer entonces nuestro país para
retenerlos?
R: El Salvador tiene todo, ¡menos arena blanca! Tiene historia,
playa, volcanes, deporte, bosques, animales y chicas hermosas... (ríe)
P: Nuestro país explota el turismo de convenciones.
R: Otro rubro importante son los salvadoreños que trabajan en el
extranjero, vuelven como turistas y se alojan en otro lugar. Eso lo conozco
muy bien porque el 30% de los filipinos trabajan en el exterior.