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| Ataque. Eugenio Valerio, de Municipal Limeño,
domina el balón ante la marca de Aarón Canjura, de los
usulutecos de Luis Ángel Firpo.. Foto:
EDH/Gustavo Rico |
Rafael Cárcamo
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Luis Angel Firpo nunca la ha tenido fácil con Municipal Limeño
y esto quedó ratificado anoche una vez más en el estadio
Sergio Torres, cuando llegó a sacarle un apretado triunfo de 1-0,
aprovechando que tenían un hombre más en la cancha.
Limeño prácticamente resolvió el juego en la parte
de complemento, pues en los primeros 45 minutos estuvo sometido a un ligero
dominio de Firpo, pero que lamentablemente no pudieron traducir en goles.
Manuel Abreu y Paulo César Rodrigues, los dos hombres en punta,
tuvieron mucha movilidad en la línea de ataque, pues fueron bien
alimentados por su mediocampo, donde Santos Cabrera y Héctor Canjura
fueron los encargados de tomar el control del juego y abrir los espacios
necesarios para llevar peligro al arco de Santos Rivera.
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| Marca. Elmer Martínez, de Limeño,
se anticipa a Manuel Abreu.Foto: EDH/Gustavo
Rico |
Los atacantes del cuadro usuluteco fueron incapaces de concretar los
goles para su equipo y cerraron el primer tiempo con el 0-0, pese a haber
tenido el balón más tiempo.
El mérito de Limeño fue que soportó esa presión,
la cual en los segundo 45 minutos gracias al hombre de más
que tuvieron por un lapso de 25 minutos pudieron sacudirse en gran
forma y complicar aún más a los locales.
Ya con la expulsión del defensor Juan Pablo Chacón, tras
cometer una fuerte falta fuera del área sobre Magdonio Corrales,
los papeles cambiaron drásticamente, ya que Jorge García
había enviado ya a Gabriel Kinjo por Nito González y subió
del mediocampo hacia el ataque a Carlos Escalante.
Con ello ganó más presencia y fortaleza en la parte ofensiva,
y la zona baja de los usulutecos comenzó a sentir la ausencia de
Chacón. De hecho, Kinjo aprovechó un buen pase de Escalante
y al minuto 70 ponía adelante a su equipo.
Así, el panorama para Firpo se le tornó cuesta abajo, ya
que Limeño no renunció nunca al ataque y con veloces contra
ataques de Corrales y Deris Umanzor, que había subido al mediocampo,
ponían en constantes apuros a Guillermo García y compañía.
De Simone tampoco renunció al ataque y envió a José
Martínez por Wilber Martínez y a Juan Carlos López
Padilla por Mauricio Quintanilla. Si bien ganó en fortaleza y oxígeno,
les faltó claridad para llegar sobre el pórtico de Rivera.
La buena racha de Firpo en Usulután acabó.
