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Morientes y Giuly, artífices del milagro

Los vergudos de los merengues. El francés Ludovic Giuly y el español Fernando Morientes, los artífices de la eliminación del Real Madrid, son dos jugadores "renacidos", futbolistas que han vuelto a lo más alto tras bajar a los infiernos. Ambos han revivido gracias al técnico Didier Deschamps.

Publicada 7 de abril 2004, El Diario de Hoy

Héroes - El grito de Morientes y Giuly, los que acabaron con el Madrid. Foto AP

EFE
El Diario de Hoy

deportes@elsalvador.com

Ludovic Giuly (Lyon, 10 julio 1976) era un buen jugador más, un centrocampista habilidoso, lastrado por su físico (1,64 metros) que tras destacar en el Olympique Lyon se ganó un contrato con el Mónaco.

En el Principado, su juego se vio truncado por una lesión y vivió oculto bajo los egos de Marco Simeone y del argentino Marcelo Gallardo... hasta que llegó Deschamps y dio un golpe en la mesa.

Deschamps impuso una nueva dinámica. No creyó en las “vacas sagradas”, ni en jugadores intocables, que para eso él llegaba con un titulo mundial, otro europeo y dos Copas de Europa de su etapa como jugador.

No fue lo único que hizo. Entregó la capitanía a Giuly, le aumentó la carga de trabajo y le dijo que impusiera en el campo su personalidad, que se sintiera importante.

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El fracaso de un sistema
El zurdazo desesperado de Raúl, cuando moría el tiempo añadido, estuvo a punto de darle al Madrid la clasificación.

Y Ludo lo hizo. Se convirtió en el mejor jugador de la primera vuelta del campeonato francés, se ganó el derecho a compartir mesa con Alberto de Mónaco, el mayor fanático del club, y se hizo un hueco en una selección francesa que parecía inaccesible.

Para Morientes es otro resurgir, porque ha podido consumar la venganza soñada, menos de medio año después de salir del Real Madrid, donde no le encontraron sitio.

El español rescató a su equipo en el Bernabéu, con un gol de cabeza y, de igual forma, encarriló el partido de vuelta.

Suya fue una eliminatoria y no del brasileño Ronaldo, quien le quitó el puesto y, ahora, deberá esperar al menos otro año para completar su palmarés con el título continental que le falta. “Soy un profesional y ahora me toca disfrutar”, dijo Morientes. Sabe que la puerta del Madrid está abierta...

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