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| Competencia. Los embutidos bajarían de
precio, si se compra cerdo barato. Vendría competencia.Foto
EDH |
Guadalupe
Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
En reiteradas ocasiones, los embutidores salvadoreños deseaban
deshacerse del convenio que desde el 2000 les restringe la importación
de carne de cerdo. El Tratado de Libre Comercio (TLC) que se negoció
con Estados Unidos les ha facilitado el camino para conseguirlo.
En una asamblea, ocho de las once empresas miembros de la Asociación
Salvadoreña de Industriales Cárnicos (Asicarne) decidieron
no formar parte del convenio que los ata a la compra de carne local para
poder importar cerdo sin pagar aranceles.
La decisión tuvo tres votos en contra: el de Embutidos de El Salvador
(dueño de la marca Kreef), de capital nacional, el de Productos
Cárnicos (propietario de la marca Vita), de capital mexicano, y
el de Calleja S.A.(de la cadena de supermercados Selectos) también
de capital salvadoreño.
Por mayoría ganaron los empresarios que se sienten atados al convenio
local, pero hará falta un pronunciamiento del Ministerio de Economía,
para determinar si ese convenio ha dejado de existir.
Los que apoyan la medida pretenden utilizar libremente la cuota de carne
de cerdo que el país le concedió a Estados Unidos, en el
TLC. Son 1,650 toneladas que en el Tratado han sido divididas en dos:
750 toneladas quedan sujetas a importar si se compra primero carne nacional,
es decir, para los miembros del convenio. Las 900 restantes están
libres.
Vivo o muerto
Enrique Serarols, presidente de la Asociación Salvadoreña
de Porcicultores (Asporc), informó que el convenio no deja de existir
sólo porque una parte se retira del mismo. Además, alertó,
existe un decreto ejecutivo de por medio, emitido para darle viabilidad
al viejo acuerdo del 2000.
Ese decreto elimina el pago de gravámenes a los
importadores que usen el convenio. Para los que queden fuera, lo eleva
de 15% a 40%. Lo hace como protección para los porcicultores, para
evitar la entrada masiva de carne de cerdo del extranjero, y desplazar
a los pequeños embutidores, razonó.
Adicionalmente, el TLC obliga a que el convenio quede en vigencia, porque
las cuotas de éste han sido repartidas con base en el acuerdo nacional,
según Serarols.
Pero una fuente empresarial de Asicarne, quien pidió anonimato,
dijo que si el convenio desaparece antes de la vigencia del TLC, las cuotas
del Tratado pueden ser obviadas, sin necesidad de reformarlo, para que
los embutidores importen carne de cerdo, sin restricciones.
Esta teoría se basa en la nota número dos, del anexo 3.3.,
del TLC, que a juicio de algunos embutidores no obliga a que el convenio
esté vigente cuando el Tratado comience a regir.
Ese numeral dice: El Salvador puede mantener y administrar los requisitos
de desempeño (convenios internos) existentes a la fecha de entrada
en vigor de este Acuerdo, para aquellos bienes especificados en este anexo...
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| Cría de cerdos.Foto
EDH |
Rony Cáceres, gerente general de Embutidos de El
Salvador, dijo que no están de acuerdo en abandonar el convenio,
ni en afectar a los porcicultores. Pero advirtió que el acuerdo
necesita reformarse, porque tampoco puede obligar a los industriales a
comprar cerdos completos.
En estudio, medida de los industriales
René Salazar, administrador de Tratados Comerciales,
recibió la notificación de Asicarne, el miércoles,
sobre la exclusión de esta, del convenio de importación
con los porcicultores.
Por el momento, el Ministerio de Economía, dijo, estudia el estado
legal del mismo y las alternativas a considerar.
Aún es prematuro, según Salazar, opinar
sobre qué pasará con las cuotas de importación de
carne de cerdo del TLC, en caso de que el convenio interno desaparezca.
Advirtió que no se descarta la modificación del convenio,
pero ésta procede si la industria lo solicita a la Comisión
de Contingentes, moción que nunca se ha recibido.
Deseamos que la opción de modificar sea la que prevalezca.
Estamos abiertos a cualquier propuesta, enfatizó.
La Organización de Apoyo al Sector Privado (Odasp) también
sugirió revisar el convenio, para involucrar a los comerciantes,
a la vez.
Rony Cáceres, de Embutidos de El Salvador, opina que una opción
posible es que el gobierno una la cuota del TLC sin necesidad de cambiarlo,
para liberar la importación, medida compartida por Asicarne, aunque
la misma obligue a competir más a los porcicultores y anule el
convenio local.
El negocio de cerdos
- En el 2000, una gremial de once miembros (Asicarne) firma un convenio
para la importación de carne de cerdo.
- Por cada libra nacional comprada, pueden importar 0.7 libras, sin pagar
arancel.
- De once, sólo tres compran carne local.
- Los porcicultores dicen que sólo tres usan carne en sus embutidos,
el resto usa grasa o harina.
- Los embutidores dicen que sólo necesitan cortes.