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| Decepción. Tras la marcha de Rivas, los
diputados pecenistas pretender reforzar la unión y actuar como
un bloque. Foto EDH |
Ana Burgos
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Un golpe bajo. Esa era la sensación que dejó en la bancada
pecenista el cambio de partido del diputado Dolores Alberto Rivas.
En la fracción blanquiazul, pegado en la puerta que ocupaba el
diputado, se podía leer un rótulo con la palabra traidor.
Y es que hay cosas que resultan difíciles de perdonar.
Es un Judas Iscariote, expresó el diputado pecenista
Ciro Alexis Zepeda. En el PCN no nos explicamos su actitud, lo acogimos
como a uno más en la familia y ahora ha traicionado al electorado.
Sólo falta saber por cuánto dinero, añadió.
En los pasillos de la Asamblea Legislativa, las reacciones se suceden.
Por las escaleras y ascensores, también hay tiempo para el humor:
Que nos den 20 millones de dólares a cada uno o que nos ofrezcan
un buen combo por todos y nos lo pensamos, decían algunos
legisladores del partido de las manitas.
Pero no todo era risa. Para el primer vicepresidente de la Asamblea por
el FMLN, Manuel Melgar, la actitud de Rivas supone algo más grave.
Según declaró, el cambio de un partido a otro es un
golpe a la democracia. Tony Saca aún no ha tomado posesión
de su cargo y ya es partícipe de la corrupción política.
Similar opinión tiene Orlando Arévalo, diputado por el PCN,
quien aseguró que los tricolores llevaban tiempo buscándolo
(a Rivas) y añadió que, aunque no hay pruebas que
demuestren que ARENA compró dicho traspaso la sospecha siempre
va a estar en el tapete.
Sobre si el cambio de chaqueta será o no un caso aislado, para
Ciro Alexis Zepeda la solución es drástica: Si alguien
más no se siente cómodo, ahora tiene la oportunidad de irse.
El resto refundaremos el partido.
En cuanto a la situación actual de la formación, los pecenistas
declararon que piensan mantener una postura de bloque de cara al futuro.
Para Arévalo, el PCN continúa siendo la fuerza del
balance y el equilibrio en la Asamblea Legislativa.
