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Turismo diario. Decenas de personas llegan cada
día a bañarse en el Río Grande. En Semana Santa,
los bañistas aumentan.
Foto EDH |
Yanci Pérez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Durante el primer trimestre del año se han registrado cuatro
muertes por ahogamiento en el sector del Puente Urbina, en el Río
Grande.
En vacaciones la afluencia de personas en el río es considerable.
Aun así, ningún organismo de socorro brindará seguridad
en el sector.
José Isaías Miranda, de 18 años, se considera un
experto nadador y dice conocer como la palma de su mano las áreas
profundas del Río Grande de San Miguel. Ha pasado toda su vida
en sus riberas, en la Colonia Dolores.
Aunque desde pequeño le gusta nadar en el lugar, no le pierde el
temor al caudal, ya que, como el mismo dice, las aguas de un río
pueden ser traicioneras.
Miranda asegura que él y sus amigos no esperan la temporada de
vacaciones para disfrutar del agua y cuenta haber sido testigo de al menos
cuatro muertes en el río, de las cuales tres se dieron en enero
de este año.
La última víctima de sus aguas fue una menor de 12 años
identificada como Rebeca Saraí Benavides, quien se ahogó
el domingo 28 de marzo, a las 2:30 p.m.
Hay partes del río donde se encuentran las corrientes formando
remolinos que succionan a la gente. También hay lugares fangosos
de donde es difícil salir, ya que no se puede nadar, aseguró
Miranda.
María Antonia Amaya, de 40 años, reside en las cercanías
del afluente y lo visita casi a diario para lavar su ropa. Ella asegura
que hay momentos en los que las corrientes de agua son demasiado fuertes
y esto provoca que los que no pueden nadar, sufran percances.
Herman Rigoberto González, de 14 años, vive en las riberas
del cauce y narra con entusiasmo cuánto le gusta bañarse
en él, pero está consciente de los peligros que pueden darse
cuando no se tiene precaución.
Cuando voy a nadar, no me meto en las zonas donde hay pozas, porque
es peligroso, se hacen remolinos y uno se puede ahogar. Yo vi cuando sacaron
a la niña el domingo y me dio mucha tristeza, cuenta el pequeño.
Cruz Roja sin recursos
Según el plan organizado por el Coen y Cruz Roja, sus miembros
no cubrirán en vacaciones el sector de Río Grande.
Adelayda Garay, vocera de la Cruz Roja, dice que la entidad no dispone
de suficiente personal para abarcar todo el sector, aunque está
consciente de la necesidad de la presencia personal de salvamento acuático
en la zona.
Garay dice que en época de vacaciones, hay lugares como los ríos
Grande y Torola, que tienen una afluencia masiva de personas. Por esa
razón, sugiere la colocación de señales de advertencia
en las zonas peligrosas del río, como prevención para los
bañistas.
Durante la Semana Santa y las vacaciones de fin de año, unas 300
personas visitan diariamente el afluente, a pesar de los problemas de
falta de seguridad que presenta.
