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Comentando
Al oído de los miembros del FMLN

Urge, señores del FMLN una renovación, un cambio de las ideas anquilosadas y desacreditadas de Marx, Engels, Lenín, Stalin, Fidel Castro y otros. Jubilen a los que no han cambiado de mentalidad

Publicada 2 de abril 2004, El Diario de Hoy

Carlos Adalberto Fonseca*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

No hay vencedores ni vencidos. La única triunfadora en esta contienda cívica es la democracia salvadoreña. De manera que los votantes de uno u otro partido, tienen el indiscutible derecho a exigir que se cumpla lo que se le prometió en la pasada campaña.

Y es allí donde nuestra opinión va dirigida. Pidiendo por el bien del país que los partidos mayoritarios unan sus esfuerzos para buscarle solución a las ofertas hechas, que sean viables y de una pronta solución.

Tales como las que se refieren a la salud, educación, delincuencia, desempleo. Porque sería maravilloso ver a miembros de los dos partidos mayoritarios sin divergencia de ninguna clase, aunar esfuerzos para engrandecer y mejorar las instituciones que más lo necesitan.

Pues ya no se concibe una oposición negativa en todo, que infantilmente continuara creyendo en políticas destructivas, irracionales, que en un pueblo como el salvadoreño, ya cívica y socialmente superado, no funcionan, pues sólo han traído dolor y daño a los más necesitados.

Caso patético son las huelgas del Seguro Social. Las cuales no han sido más que una demostración de matonería y abusos, que a nada bueno han conducido. Pero sí han demostrado lo que la torpeza política y la demagogia pueden hacer y perjudicar. Y quienes indujeron a tales actuaciones testimoniaron lo que hubiera sido un gobierno de irrespeto a las leyes y a la justicia, que a Dios gracias la votación masiva en contra de tal ingrato proceder, dio un mentís rotundo.

De tal manera que haciendo borrón y cuenta nueva, esperamos haya una oposición sensata, propositiva, sin violencias. Respetuosa del pensar y sentir de los demás. Eso sí, vigilante y acusadora de los abusos, despilfarros y peculados.

Urge, señores del FMLN una renovación, un cambio de las ideas anquilosadas y desacreditadas de Marx, Engels, Lenín, Stalin, Fidel Castro y otros. Jubilen a los que no han cambiado de mentalidad y sustitúyanlos por miembros de ideas renovadoras, y que no aconsejen medidas de fuerza bruta, a la usanza de la edad de piedra.

Pues la ciudadanía salvadoreña ya se superó. Ya no comulga con ruedas de molino. Queremos y deseamos una oposición de izquierda fuerte, vigorosa, pero sensata. Formada por hombres y mujeres con amplitud de criterios, que acepten las opiniones contrarias a las suyas, cuando sean convenientes y razonables para el país.

“No basta con declarar que amamos a nuestra patria, porque amarla es trabajar para engrandecerla. Y cuanto más repitamos que la queremos, mas tendremos que construirla al tamaño de nuestro amor”.
*Dr. en Derecho y Lic. en Filosofía.


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