Jose
Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La capacidad de energía eléctrica disponible en el mercado
podría estar llegando a su límite en el 2006, a menos que
se incentive la generación de más electricidad para incrementar
la oferta, según revela un documento elaborado por la Asociación
Salvadoreña de Industriales (ASI).
Los empresarios se muestran preocupados por esta proyección y proponen
que se cree una política estratégica de energía,
que se adelante a cualquier turbulencia y evite en el futuro el posible
desabastecimiento eléctrico.
Un documento elaborado por la Asociación Salvadoreña de
Industriales (ASI), revela que al 30 de junio de 2003, la capacidad disponible
era de 975.2 MW, mientras que la demanda máxima fue de 767 MW,
un crecimiento del 2.5% con respecto al mismo período de 2002.
El informe señala que para darle cobertura a tal demanda el país
cuenta con nueve centros de producción energética, cuya
capacidad instalada llega a los 1,152.6 MW.
Empero, no toda la capacidad instalada en una central está realmente
disponible para el consumo de parte de la industria y la población
en general. Existe una diferencia entre los valores nominales de los equipos
y el valor de potencia entregada.
Para superar esta problemática, el director ejecutivo de la ASI,
Jorge Arriaza, señaló que es necesario contar con una política
energética que permita ver el largo plazo, y se centre en la búsqueda
de fuentes de energía renovable.
Entre las alternativas se plantea que esa energía podría
ser hidroeléctrica y/o geotérmica, con el propósito
de tener menos dependencia de la generación térmica, que
además de ser más costosa que las otras es altamente impactada
por las variaciones en los precios internacionales del petróleo.
Nuestra preocupación no sólo es el tema del precio
sino encontar ciertas medidas enegéticas amigables con el medio
ambiente, que se visualicen para los próximos 25 ó 50 años,
como fue la CEL hace 60 años, comentó.
Más inversión
Luego de sendos estudios en que se analizaron la demanda y la oferta actual,
se ha llegado a la conclusión de que se requiere mayor inversión
en el sector para mantener el ritmo de crecimiento del abastecimiento,
para satisfacer el incremento de la demanda.
Y aunque en este momento existen tres proyectos para generación
hidroeléctrica: El Chaparral, El Tigre y El Cimarrón, Arriaza
considera que lo ideal sería que esas inversiones fuera efectuadas
con capital privado, cosa que a la fecha no ha resultado fácil.
Bajo esa óptica, opina que deben crearse incentivos que permitan
atraer inversiones al sector, ya que la inversión privada es la
más adecuada para un mercado, en donde predomina el Estado, dijo.
Acá se habla de medidas fiscales, estructurales y de eliminación
de barreras que permitan la participación privada en la actividad
generadora.
Entre los aspectos fiscales se plantean la deducción de impuestos
a las sociedades que inviertan en el área de energías renovables
y protejan el medio ambiente, así como deducciones sobre los gastos
que efectúen las sociedades cuando se dediquen a la investigación
e innovación tecnológica en energías renovables.
En la parte de eliminación de barreras se propone crear líneas
de ayuda pública para incentivar la generación con renovables,
e incorporar instrumentos financieros específicos para cada proyecto.
Asimismo, se plantean medidas estructurales, tales como la armonización
de requisitos para proyectos obligados a presentar estudio ambiental y
fomentar el uso de energía solar en los edificios.
También se considera regular el aprovechamiento de la energía
eólica a favor de las municipalidades, y permitir concesiones al
sector privado para que utilice dominios privativos del Estado en el sector
hidráulico, entre otros.
ParaArriaza, en el mercado deben participar: distribuidores, generadores,
consumidores, comercializadores y el órgano regulador.
El comercio, el que más demanda
- Según las cifras de la Asociación de Industriales, es
el sector comercio el que más consume electricidad.
- Le siguen al comercio los sectores azúcar, agua y alcantarrillados,
textiles y de la confección, y productos minerales no metálicos
elaborados.
- A continuación van los servicios comunales, sociales y personales
y servicios industriales.
- Se estima que el 69.35% de la energía eléctrica es utilizada
para actividades productivas.
- Los salvadoreños destinan para el consumo en sus hogares alrededor
de $95.3 millones.
- El consumo intermedio de electricidad nacional anda por los $215.7 millones.
- La demanda total energética del país se calcula en $311
millones.