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Morena Azucena
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
La misión de la
caricatura política es una: hacer reír en medio de lo serio,
lo tenso e incluso lo violento que se gesta en el ámbito político
y los procesos electorales.
Estas gotas de humor las justifica el caricaturista del Washington Post
Herb Block, cuando dice que esta expresión es una irreverente
forma de expresión para burlarse de los intocables y poderosos.
Esto lo sabe el artista salvadoreño Ricardo Morales Erlich, quien
esta noche presentará en la Embajada de Brasil la exposición
Personalidades, donde los gestos y características específicas
de 50 personalidades del ámbito político nacional e internacional,
aparecen plasmados sobre un papel.
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| Morales Erlich. Foto EDH |
Soy burlón, soy pesimista, así
se autodefine de entrada Morales Erlich. Aunque claro, en esta muestra
no lo ha sido tanto.
Confiesa que en esta exposición ha capturado más el carácter
de los personajes y que en algunos casos ha exagerado, como el caso
de Samayoa, que está deforme, dice entre risas.
Por eso no causa extrañeza el enorme ojo maquillado de la Procuradora
de Derechos Humanos Beatrice de Carrillo, la barba a medio rasurar del
candidato presidencial por la coalición, Héctor Silva; la
cara angelical de Ana Ligia de Saca, esposa del candidato presidencial
de ARENA y la mirada perdida del director de Canal 12, Mauricio Funes,
en el teclado de su computadora.
¿Cómo es que su nombre y sus dibujos no se han visto antes?
Porque ha estado en el anonimato. Y es que Ricardo Morales Erlich no es
un novato en el campo, pues su trayectoria es de más de 50 años.
Su última exposición fue en 1959, en la Sala Nacional de
Exposiciones.
En esa oportunidad también expuso caricatura, sólo
que en blanco y negro. El artista dice sentirse dichoso con su reaparecimiento,
gracias a que la Embajada de Brasil le invitó a presentar las creaciones
que tenía guardadas desde hace un año.
La directora del Centro de Estudios Brasileños, Vanda Pignato,
se sorprendió por la obra de Morales Erlich.
Ricardo había estado trabajando silenciosamente y nos llamó
la atención. Es impresionante la calidad y la variedad de su obra,
dice Pignato.
El director nacional de Artes Rolando Reyes valoró que la obra
de Morales tiene una alta capacidad de síntesis. Tiene el
don de retratar la personalidad y en pocos trazos resume el carácter.
El que exagere rasgos es realmente su punto, resume Reyes.
El consejo
Si bien la obra de Morales es poco conocida en el país, él
se ha destacado en la pintura y en la caricatura a nivel internacional,
tanto así, que ha expuesto 18 veces en el Coliseum y en el New
Yorker Hotel, de Nueva York, en los Estados Unidos.
Morales, quien nació en 1937 en Santa Ana, dice que su pasión
por las artes plásticas surgió en la niñez. Lo artístico
también viene por su tío: el caricaturista Toño Salazar.
Una vez le pedía consejos a mi tío y lo que hizo fue
sacarse diez pesos del bolsillo para que me fuera a comprar un lápiz
y papel, cuenta el caricaturista.
El artista estudió en la Academia de Valero Lecha. Tres semanas
después, la abandonó. Luego, se fue para el Estudio School
of Art and Design, en Filadelfia y en el Instituto de Artes y Ciencias
Cinematográficas de Los Ángeles.
A pesar de haber pasado por todos estos centros de estudios, Morales Erlich
se define autodidacta, pues en lo que se refiere a caricatura
ninguna universidad o centro de estudios te prepara para este don
que es espontáneo.
Y este don le ha llevado a crear las obras que, en medio de los dimes
y diretes electorales, buscan un solo objetivo: hacer reír.

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