Julio Gamero
El Diario de
Hoy
editorial@elsalvador.com
Hay que preparar el mañana. Y esta tarea no puede estar presidida
por la improvisación, porque ello nos llevaría a dificultades.
Todos los salvadoreños aptos para votar hemos tenido tiempo para
reflexionar qué tipo de gobierno queremos en los próximos
cinco años, pero todavía falta pasar a la acción:
acudir masivamente a las urnas el 21 de marzo.
Según las diferentes encuestas, el candidato presidencial de ARENA,
Tony Saca, es el preferido por el electorado para ganar las elecciones.
Sin embargo, únicamente la acción produce resultados concretos;
sólo la acción logra las cosas, por lo que es indispensable
que todos ejerzamos el sufragio para que esta aspiración se convierta
en realidad.
Existen aún mentes perversas que creen que generar violencia el
día de las elecciones provocará un abstencionismo que le
favorece a los comunistas. Esto no es nada nuevo. Recordemos que durante
la guerra salíamos a votar bajo las balas de los terroristas, quienes
hasta asesinaban a todos aquellos que les encontraban el carnet electoral.
A doce años de la firma de los Acuerdos de Paz, todavía
imperan las tácticas subversivas. Ahora se está montando
una guerra psicológica para tratar de amedrentar a los ciudadanos
y que éstos no acudan a las urnas. Tenemos la obligación
moral con nosotros mismos y nuestros hijos de superar este nuevo terrorismo
y presentarnos a votar al lugar que nos corresponde.
Según la Constitución de la República, el voto es
un derecho que debemos ejercer y un deber por cumplir. Por nuestra parte,
agregamos que también es un acto responsable a través del
cual también practicamos la solidaridad, ya que con nuestro sufragio
ayudamos a mantener el bien común, a que un gobierno pueda llevar
bienestar a los más necesitados. Este es el caso de combatir la
delincuencia a través del Plan Mano Súper Dura y ampliar
la atención hasta los 12 años a los hijos de los derechohabientes
del Seguro Social. Posiblemente algunos no utilicen el ISSS, pero de concretarse
esta promesa del candidato Tony Saca otros serán beneficiados.
Algunos piensan erróneamente que no importa quién
gane, todo seguirá igual. Nada más alejado de la realidad
que este pensamiento. El poder de la democracia, entre otras cosas, está
en el voto. Y en estos comicios está en juego el sistema democrático,
debido a que los comunistas amenazan con revertir todas las libertades.
En países con democracias estables y con desarrollo económico,
los ciudadanos se pueden dar el lujo de no acudir a votar porque saben
que el sistema no cambia, es decir, los gobernantes no pueden decir de
la noche a la mañana ahora somos comunistas. Pero aquí
aún está en proceso de consolidación nuestra democracia
y tenemos un partido comunista llamado FMLN que pretende volver al pasado,
retroceder.
Y este retroceso es sumamente peligroso. Mientras escribía estas
líneas, los noticieros locales comenzaron a transmitir una serie
de atentados terroristas en España en los que murieron casi 200
personas ¿Y qué tiene que ver esto con votar? Mucho. Los
autores de esta masacre son los separatistas vascos de la ETA, grupo del
que el FMLN recibió apoyo durante la guerra en El Salvador. Además,
se dice que mantienen vínculos muy estrechos.
Este asesinato colectivo es propio de mentes enfermas, y nos remota a
todo lo que los salvadoreños hemos sufrido. La incertidumbre de
caminar o conducirnos en vehículos porque no sa- bíamos
el momento en que estallaría una bomba en un poste del tendido
eléctrico, de los tepezcuintles (bombas mortíferas
lanzadas artesanalmente), de quema de automóviles y autobuses,
de marchas callejeras violentas, de los asesinatos selectivos, de los
secuestros.
Considero que todos ahora nos sentimos más tranquilos de que nuestros
hijos no corren esta clase de peligros en la calle, aunque todavía
falta erradicar las maras; sin embargo, nos encontramos nuevamente con
que el FMLN se niega a dar sus votos para que la Ley Antimaras sea de
carácter permanente y así el Plan Mano Dura sea más
efectivo y que los delincuentes sean llevados a la cárcel.
Votar es un acto responsable. Votemos pensando en el mañana. Votemos
por nuestra seguridad, por nuestros empleos, por la paz social, por el
progreso, por la libertad. Acudamos masivamente a las urnas y no nos dejemos
amedrentar por actos vandálicos de aquellos lobos con piel de oveja
que están con un pie adentro del sistema y con otro afuera.
* Diputado de ARENA