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El Diario de Hoy
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La rosa, herida en su vanidad por tal desdeño, atacó al
azahar diciéndole:
Los hombres plantan los árboles de naranjo no por ti, azahar,
sino por el fruto, que es lo que interesa a los hombres. En cambio a mí,
me cultivan, me cuidan y atienden para llevarme a un jarrón de
plata a fin de lucir en las mejores salas.
El azahar no se sintió ofendido por las palabras de la rosa, por
el contrario, le aclaró el sentido de la vida en esta forma.
Hay quienes nacen como tú, rosa vanidosa, únicamente
para lucir al mundo sus encantos.
Pero esa belleza, que reside sobre todo en la belleza externa, en juventud,
es efímera. Cierto es que te llevarán al jarrón de
plata y lucirás en un salón de palacio. Pero al día
siguiente habrás envejecido por lo efímero de tu vida y
te quitarán del lugar e irás a parar al basurero. En tu
lugar pondrán otras nuevas rosas. Yo, en cambio, pienso dejar algo
después de mí. Sé que moriré, que pasaré
como todo... Pero al morir en el lugar que deje vacío, empezará
a crecer un fruto, dulce y amarillo que es lo que quiero dejar al mundo.
Día a Día
Falsos ofrecimientos
Nadie se debe extrañar de lo que andan ofreciendo
los efemelenistas. Lo hacen para engañar gente sencilla, pero también
porque no entienden mayor cosa sobre economía. O peor que no entender,
están indigestados de las tonterías que son el sostén
del socialismo. Como no entienden, ni aceptan, la división
del trabajo, piedra fundamental de los procesos económicos contemporáneos,
creen que es posible meter mano en un sector sin que pase nada en el resto.
No se dan cuenta, como ejemplo, que caerle con más impuestos a
una serie de empresas, de inmediato eleva los costos y altera la situación
de trabajo del resto de actividades en el país. No se van a encarecer
o a perseguir las operaciones de los bancos, sin destartalar la agricultura,
el pequeño comercio y los viajes al exterior.
La economía se basa en un enorme y muy sensible entramado de acciones
y movimientos que forman una especie de organismo vivo. Se corta un pedazo
y se muere el conjunto.

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