Ivette Amaya
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los intensos dolores de cabeza de Jonathan Oswaldo Mendoza, de 9 años,
le llevaron hasta la sala de emergencia del Hospital de Niños Benjamín
Bloom hace un mes. Los pediatras le descubrieron un tumor en la parte
posterior, encima de la nuca.
Después de los análisis, los especialistas trasladaron al
menor al Hospital de Oncología del Seguro Social, para someterle
a las sesiones de radioterapia. En total, el menor requiere de 25 radiaciones
para reducir el efecto de la patología.
La continuidad de su tratamiento, como la otros niños que se someten
a este tipo de sesiones, está en un impasse.
En una carta del Seguro Social a las autoridades del Ministerio de Salud,
la primera informa que a partir del 1 de abril cesará este tipo
de atención especializada a los pacientes del Bloom, una vez sea
devuelto el edificio del Hospital de Especialidades y cese el pago por
el alquiler que recibe Salud.
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Recuperación. Jonathan, junto a su madre,
después de la sesión de radioterapia.
Foto EDH |
Al respecto, el titular de Salud, Dr. Herbert Betancourt, afirma que
ya inició la búsqueda de alternativas para solventar el
problema, pero hasta la fecha no se tiene nada concreto.
Betancourt aseguró que en este caso no habrá ni un
tan sólo día de atraso en este tratamiento. El mismo
está relacionado con la entrega del Hospital de Especialidades
a Salud Pública.
Una parte de los costos del alquiler de las instalaciones médicas
de parte del ISSS compensaba los gastos de atención a los niños
con cáncer; por eso, el próximo mes, cuando sea devuelto
el hospital, cesará también esta obligación de parte
del Seguro.
Entre las alternativas planteadas por el funcionario se encuentran el
financiamiento de los procesos de radioterapia de parte del hospital infantil,
dinero que según Sergio Parada, director del Bloom, no está
previsto entre los gastos anuales que realiza el centro de atención.
Sólo el año pasado, el ministerio pagó cerca
de $26 mil por radioterapia, costo que no teníamos presupuestado
en el hospital para ser devengado, explicó Parada.
Pero mientras se vislumbran las posibilidades, los afectados no tienen
conocimiento de la situación. Sandra García, madre de Jonathan,
ve con preocupación el futuro de su vástago.
Si pasa eso se me quedaría a medias con el tratamiento, y
después a dónde me va a tocar llevarlo, exclamó
la mujer.
Otros que se sorprendieron con la noticia fueron los mismos especialistas
del Hospital de Oncología, a quienes no les ha llegado notificación
alguna al respecto, a pesar que el ISSS confirmó, vía telefónica,
el envío del aviso a Salud.
Pues no nos han informado y me extraña porque nosotros ya
tenemos la programación de los pacientes para los próximos
meses, declaró la Dra. Delmy de Hernández, directora
del centro de atención del ISSS.