AP
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Unos nueve cadáveres, entre ellos los de cuatro niños,
fueron descubiertos ayer en una vivienda de Fresno (California), según
informó la policía local.
Los agentes que acudieron a un pedido de ayuda a la casa descubrieron
nueve cuerpos bajo un montón de ropa y 10 ataúdes apilados
junto a una pared, por lo que trataban de determinar si había alguna
especie de ritual relacionado con la masacre.
Marcus Wesson, un hombre de 57 años, salió caminando de
la casa, aparentemente bañado en sangre. Wesson se rindió
a los agentes.
Los cadáveres eran de siete niños de entre uno y ocho años,
una adolescente de 17 y una mujer de 20.
 |
| Familiar, Vecinos ayudan a una mujer visiblemente
afectada.Foto EDH/AP |
Se pensaba que todos los muertos eran hijos de Wesson, quien fue esposado
por la policía. Fresno es una ciudad de unos 440,000 habitantes
a 305 kilómetros al sureste de San Francisco.
Las autoridades dijeron ayer que Wesson había sido arrestado bajo
sospechas de matar a las víctimas.
La escena hizo que incluso algunos policías veteranos rompieran
a llorar.
Posible ritual
El jefe de la policía de Fresno Jerry Dyer, quien dijo que ha trabajado
en ese departamento desde hace 25 años, manifestó que las
víctimas probablemente eran los hijos de Wesson. Pudo haber
existido algún tipo de ritual, agregó.
Los policías respondieron originalmente a una llamada en la que
se reportaba una disputa por custodia de menores, dijo Dyer.
Dos mujeres habían llamado a la policía para reportar que
un hombre se había encerrado con sus hijos dentro de la casa y
que se negaba a regresárselos.
El sujeto se negó inicialmente a salir de la vivienda y corrió
a una recámara en la parte posterior mientras dos mujeres salieron
corriendo de la casa. Ellas resultaron ilesas.
La policía cree que el sospechoso era el padre de los niños
junto con las cuatro mujeres.
Dyer dijo que resultaba difícil para las autoridades determinar
de inmediato la edad y el género de las víctimas.
El nunca decía Hola, afirmó una
vecina, Linda Morales. Yo pasaba junto y él volteaba la cara.
Otro vecino, Johnny
Ríos, dijo que en muchas noches él escuchó ruidos
de golpes que provenían de la casa, como si hubiera personas construyendo
algo.