|
Gustavo rico
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Tradicionalmente cada año, los alumnos de los undécimos
grados de la Academia Británica Cuscatleca (ABC) celebran su ya
popular Circo.
Un espectáculo destinado a convertirse en un show de variedades,
que además sirve para recaudar fondos para la fiesta de graduación
de la promoción 2005.
Para ello, los alumnos prepararon para esta jornada coreografías,
bailes, escenas de películas de moda o cualquier pieza adicional
que los jóvenes consideren atractiva para completar su espectáculo.
Por supuesto, su huella se percibe desde la primera frase que se menciona
hasta la última rima. En el Circo todo lo que sucede detrás
y frente al telón es responsabilidad de los chicos de la ABC.
 |
| Fantasía. El color y los cuentos no faltaron
en la jornada artística. Foto EDH |
Los padres también aportan su talento a esta causa.
En la mayoría de los casos, las madres de familia ayudaron en las
creación del vestuario y en el montaje de los escenarios, además
de acompañar a sus hijos en las largas jornadas de ensayos durante
las noches.
Al final no sólo fue el triunfo de 76 estudiantes que este año
montaron su espectáculo, sino el de ellos y sus familias, que entusiasmados
colaboraron con el show.
Esfuerzo que reconoce Nené de Roeder, quien este año fue
la encargada de instruir a los alumnos en los pasos coreográficos
correspondientes a la cinta Chicago, y que según ella fue difícil
porque el tiempo era corto, y con las jornadas destinadas los 76 estudiantes
deberían demostrar calidad en escena.
Además debieron aprender la versatilidad del baile, para luego
cambiar los pasos por la parodia de la cinta Matrix, o la canción
Is raining men como el tema de apertura del grupo Outkast.
Roeder asegura que desde el principio sabía que entre los alumnos
únicamente seis señoritas tenían experiencia en baile
y que el resto debía comenzar de cero. Un reto que implicó
enseñarles a los niños no sólo a danzar, sino también
a hablar y actuar en público y lograr que su presencia combinara
con el juego de luces, explica.
Al final el resultado sobrepasó lo esperado. El público
se quedó con la boca abierta con la muestra de calidad y entrega
que los chicos pusieron a la producción de este espectáculo,
presentado el 26 y 27 de febrero.
Aporte
Salvo Marusinec, un eslovaco y maestro de economía, reconoció
que los jóvenes tienen todo el mérito del triunfo.
El extranjero comentó que durante los muchachos se preparaban para
el Circo, no se les perdonaron ni las tareas, y mucho menos no asistir
a clases, ya que eso les enseña a ser responsables y esforzarse
más.
Al final las entradas agotas y lo nutrido de los aplausos en sus presentaciones
fueron suficiente para reconocer su triunfo.

|