Miguel ventura
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
Es un sistema sencillo que muchos esperan contribuya a alejar a las
personas, especialmente jóvenes, del consumo de drogas.
Más de 40 jóvenes estudiantes participan en un programa
de orientación sobre la drogadicción, sus riesgos y manera
de prevenirla.
Con ello se busca que posteriormente se conviertan en agentes multiplicadores,
es decir, que transmitan a otras personas los conocimientos que adquieren
en las charlas.
La actividad es impulsada por la Comisión Salvadoreña Antidrogas,
del Ministerio de Gobernación.
Desde inicio de febrero se desarrollan charlas continuas en el Polideportivo
España, de San Miguel.
Hay optimismo en ello y muchos de los adolescentes participantes han motivado
a otros jóvenes a buscar mayor información para evitar ser
víctimas de estos vicios.
Complacidos
Norman Castillo tiene 18 años y es uno de los participantes en
la capacitación.
Él piensa que lo que ha aprendido le ayudará a definir el
rumbo de su vida y además tiene hoy los argumentos suficientes
para orientar a otros amigos y miembros de su fa familia a fin de alejarles
de los vicios.
Opina que cada adolescente que consume drogas se afecta a sí mismo,
a sus padres y a quienes les rodean. Pero muchas veces, estas sustancias
son usadas como un escape, por lo que que considera que la unidad familiar
y la comunicación son fundamentales.
Los docentes de diferentes centros de estudio también son optimistas
con el plan, ya que piensan que la campaña de COSA refuerza la
orientación que se brinda en las aulas, aunque también es
necesario que los ejemplos se mantengan en el hogar para que ningún
joven sufra las tentaciones que luego pueden arruinar su vida y las de
sus semejantes.
Hay papás que se emborrachan y luego exigen a los hijos que
se alejen de los vicios. Es absurdo, comentó una madre de
familia al llamar a los progenitores a impulsar la unidad familiar.