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Del momento
Los pavos y la política

No crea en aquellos demagogos que ofrecen salud y otros servicios gratis, así como empleo masivo. Estas cosas no se sacan de la manga de la camisa. Cual-quiera que crea lo contrario, estaría pensando como un verdadero pavo

 

Publicada 14 de marzo 2004, El Diario de Hoy


Iván Mena
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Con este artículo, no me estoy refiriendo a esos animalitos emplumados, catalogados como de los más estúpidos que existen, dada su escasa memoria, sino a otra clase de bípedos que piensan y actúan como tales.

Hace algún tiempo, el ilustre y respetable periodista don Mario Rosenthal advirtió que los comunistas salvadoreños aún continúan con la guerra popular prolongada. Esta vez, utilizando el sistema democrático como estrategia para acceder al poder, para luego darle un tiro en la nuca.

Es imprescindible enfocar el caso de Venezuela, que dada su vívida actualidad, nos debe hacer ver lo que le podría suceder al país, de llegar los comunistas al poder. Cientos de miles de venezolanos maldicen el día en que dieron su voto por el nuevo dictador comunista en el hemisferio, Hugo Chávez. Ellos desconocían los instintos que escondía el ex golpista candidato. Sólo se dejaron llevar por una insidiosa y perversa campaña demagógica y, seguramente, por una buena dosis de resentimientos hacia gobernantes anteriores, que decidieron darse un voto de castigo, eligiendo a un émulo de Fidel Castro. Tremendo error.

Volviendo al caso de El Salvador, aquí no es ningún secreto que el candidato del FMLN, Schafik Handal, dedicó toda su vida a ser un agitador profesional, provocador de desórdenes y últimamente imitado por su compañero de fórmula. Este personaje, Schafik, viajó a la ex Unión Soviética, Vietnam, China comunista, Norcorea y otros países para conseguir armas para ensangrentar a El Salvador.

En la actualidad, nada indica que este señor haya cambiado de mentalidad, pues se sabe que está organizando grupos de choque en caso de enfrentar un golpe de Estado, en el supuesto caso de que llegara a alcanzar la presidencia de la República. La diferencia entre Venezuela y El Salvador es que muchos venezolanos desconocían la vocación comunista del actual dictador, en cambio, aquí, cosa que lo hace peor, es que una gran cantidad de seguidores del candidato comunista lo hacen con pleno conocimiento de causa, es decir que estarían dispuestos a introducirse en la boca del lobo como pavos.

Aquí vemos autobuses con banderas rojas, ¿desconocen estas gentes que en un gobierno comunista ortodoxo no hay cabida para empresarios, mucho menos empresarios del transporte público? Asimismo vemos algunos señoritos y señoritas paseándose en carros de modelos recientes con banderitas rojas, ¿desconocen estas personas que en Cuba los carros más nuevos que circulan son modelo 1959, año en que el déspota asaltó el poder? ¡Cosa de pavos!

En otros países, mucha gente murió tratando de huir del comunismo, en cambio aquí vemos mucha gente queriéndose labrar una estaca... Querer sentir en carne propia la ruindad y las miserias que el comunismo ha recetado a las infelices gentes de los países que han caído bajo esa repudiable y oprobiosa ideología, es sencillamente cosa de pavos. Pensar que los comunistas puedan gobernar con eficiencia la economía del país, es como pretender que una nave aérea, como decir un Boeing 767, pueda ser piloteado por carretoneros.

En la Nicaragua comunista, los sandinistas, encabezados por el aventurero, ex asaltante de bancos, violador y asesino, Daniel Ortega, que “gobernara” Nicaragua junto a otros compinches del FSLN, destrozaron la economía nicaragüense, causando la más increíble inflación que rebasó todos los parámetros reconocidos en términos económicos.

La moneda nicaragüense pasó de 9 córdobas a 26 millones por dólar estadounidense. Era mucho más valioso un rollo de papel higiénico que un 1 millón de córdobas. A propósito, el papel higiénico y las cremas dentales eran considerados por los comunistas, tanto en Cuba como en Nicaragua, como artículos burgueses. Estos productos, sencillamente, no estaban disponibles para el pueblo, seguramente el olote y el tile sí. Y eso es precisamente el cambio que te ofrecen los comunistas del FMLN, cambiar la crema dental por el tile y el papel higiénico por el olote. ¡Lindo cambio!

Estimado lector, el comunismo es una ideología que ya viene de regreso del fracaso y se enrumba a su inexorable extinción. Sólo el trabajo y un buen gobierno nos llevará adelante. No crea en aquellos demagogos que ofrecen salud y otros servicios gratis, así como empleo masivo. Estas cosas no se sacan de la manga de la camisa. Cualquiera que crea lo contrario, estaría pensando como un verdadero pavo.

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